
Ciegos
Ya lo dice el refrán: “no hay mejor ciego que el que no quiere ver”. Y eso le pasa al jefe de la patronal española. Que no quiere ver.
Se ha “despachao” a gusto el hombre: Las amas y los amos de casa se apuntan al paro para ver si les cae algo.
Yo no sé si de verdad esta gente está viviendo en el mismo país que yo, porque si es así tendría que ver que sí, que muchas personas que no buscaban trabajo hasta ahora (por los motivos que fueran, que cada uno en su casa se sabe y se entiende), se han apuntado al paro, para ver si les cae algo, pero algo de trabajo, porque su pareja ya no trabaja, o si lo hace, el sueldo es tan miserable que no les llega para los gastos corrientes de la casa. Y si, la mayoría son “amas de casa”, porque tradicionalmente las que se quedaban en casa al cuidado de los hijos han sido las mujeres.
También se olvida que sólo cobran desempleo (en sus variantes de prestaciones o subsidios), los que previamente han generado el derecho a cobrarlo, y que así figura en la Ley. Esto no es un acto caritativo de la administración hacia los administrados, es un derecho objetivo.
Señor Rosell: el subsidio por desempleo es de una cuantía de 420 euros (aproximadamente). La RAI (Renta Activa de Inserción) y el conocido como PREPARA también pagan una cantidad similar. Si usted cree que con eso puede vivir una familia, me lo explique. Los pobres tienen la mala costumbre de comer tres veces al día, como los señoritos. Y si para dar de comer a sus hijos hay que solicitar ayudas, paro, subsidios o lo que sea, pues se hace… Siempre dentro de sus derechos, que la administración ya se encarga de supervisar todos los casos uno a uno.
Trabajo de calidad es lo que se necesita, pero mientras tanto habrá que comer ¿o no, señor Rosell?
