
No al cierre de nuestros colegios
Es difícil hacer entender a quién vive en Zaragoza, en Madrid o incluso en Alcañiz que hay municipios que les resulta difícil llegar a 6 niños para poder mantener abierto el colegio del pueblo. Y esa lejanía les hace insensibles al cierre de uno de los pilares que dan sentido a las poblaciones: la existencia del colegio.
La Consejería de Educación vuelve a amenazar para este próximo curso en cerrar aulas y algún colegio, en las comarcas de Bajo Aragón Histórico, debido al reducido número de niños que está habiendo en alguno de los centros. Nunca los números tuvieron menos sentido para explicar las necesidades de las personas. El derecho a la educación primaria en el lugar de residencia no entiende de números y de ratios. Entiende de dignidad, de derecho, de estado social. De socialismo o barbarie.
El cierre del colegio en un pueblo, es la puntilla que se le pone a una población para que acabe por extinguirse. El colegio es vida, es alegría, ilusión. Es el puente que nos une al futuro, la garantía de que todo seguirá cuando no estemos nosotros.
Estamos en tiempo oscuros. Como decía Gramsci: "El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en este claroscuro surgen los monstruos". Hacía referencia al fascismo en el momento que escribió esta frase. Ahora podría hacer referencia a la dictadura de los mercados, a la bestialidad del neoliberalismo. A poner por delante la ganancia infinita y la avaricia de unos pocos a costa del bienestar y los derechos de la mayoría. Y el cierre de los colegios de los pueblos es un ejemplo entre otros muchos del surgir de los monstruos.
Las familias tienen DERECHO a educar a sus hijos en sus lugares de residencia. Hasta el momento que quede un niño en una escuela, la escuela no se puede cerrar. Aunque algunos piensen que es un despilfarro.
Les voy a decir lo que pienso yo que es un despilfarro. Que el estado se gastara en 2013, 40.000 millones de euros en pagar los intereses, repito solamente los intereses, de la deuda pública en España. ¿Saben cuántos colegios podríamos tener con 40.000 millones de euros? Yo calculo a groso modo que tocaría a uno por cada alumno. Así que no nos vengan con cuentos chinos, si hay dinero para pagar a especuladores, tendrá que haber dinero para que nuestros pueblos tengan colegio.
