
La caverna al rescate de la monarquía
Se esgrimen muchas razones desde la "caverna mediática" para justificar la monarquía a cual más penosa y patética. Pero hay algunas especialmente maliciosas que me gustaría desmontar.
El 88% votó sí a la Constitución en el referéndum del 78. Esta es la tramposa razón que expone la caverna para dar legitimidad a la monarquía. Decir que los españoles cuando se les preguntó votaron mayoritariamente tener un rey. Pero los hombres y mujeres del 78 cuando votaron sí a la Constitución lo hicieron porque deseaban tener un rey o porque querían pasar página a los 40 años de dictadura que habían sufrido.
No hace falta ser un lince en los análisis políticos para entender que lo que el pueblo español quería en 1978 era tener un futuro de libertad y si con eso se tenían que tragar una monarquía poco importaba (aceptamos barco como animal de compañía). Todo menos lo que acababan de pasar. Cualquier cosa parecía mejor que las 4 décadas que habían padecido de censura, en blanco y negro, sin libertad, aislados del mundo y con el miedo impregnando el ánimo muchos españoles.
A la caverna le ha gustado mucho decir que la II República fue un desastre. Que fue un período convulso de la historia de España y que nunca debe volver a repetirse. Pero lo que verdaderamente ocurrió a partir de 1931 fue una brutal colisión entre un nuevo sistema político que pretendía modernizar este país y unos poderes fácticos (iglesia, ejército, terratenientes, banca) que no querían perder sus privilegios. Esto desembocó en un golpe de estado que provocó una guerra civil. Pero la culpa no fue nunca del sistema republicano como ha pretendido inculcar la caverna. Es como si la culpa de una agresión o una violación la tuviera la víctima. Pues lo mismo esto.
Y ya para finalizar destaparemos otra de las trampas que también nos vende la caverna para defender la monarquía: Su utilidad. Nos repiten machaconamente lo beneficiosa que ha sido la monarquía para este último período histórico como si el pueblo español no hubiera hecho nada para que esto fuera así. Se apropian de un éxito que ha sido de la sociedad española que a pesar, sí a pesar, de muchos de sus dirigentes y chupópteros (véase familia real) ha conseguido labrar un periodo de prosperidad y convivencia como nunca antes había tenido lugar en este país.
Ya es triste que tengamos que tragarnos a reyezuelos que pretenden hacerse los imprescindibles a estas alturas de la película. Y más triste es que al final lo consigan. Eso sí, con la inestimable ayuda de la caverna que de paso se lleva su buena tajada; faltaría más.
