Opiniones

Raúl Vallés

Gibraltar

Sobre la propiedad o pertenencia a España de Gibraltar (the Rock) se contrapone la terca negativa de no reintegrar esa roca a su verdadero dueño, supuestamente mientras continúen existiendo los simios que residen  en esa mole rocosa. (los británicos, por imperio de la ley gibraltareña, tienen sumo cuidado en que a esos monos no les falte su comida preferida y sean  perfectamente atendidos veterinariamente.

Como es sabido, España  perdió la posesión de Gibraltar en la Guerra de Sucesión. En 1704 hubo de rendirse a la flota anglo-holandesa de los almirantes Rocke  y Allemond.

El Tratado de Utrecht de 13 de julio de 1713, en su artículo 10  confirmó la pérdida del Peñón, pero ese tratado contiene una serie de limitaciones en cuanto a la utilización de Gibraltar como “fortaleza”, denominación que en 1830 fue modificada por la de colonia de la “corona”. El Tratado de Utrecht  contiene también amplios requisitos en cuanto a los límites (sin comunicación por mar), retrocesión, habitantes, etc., que Gran Bretaña ha incumplido reiterada y chulescamente, pese a diversas decisiones de la ONU. Este comportamiento colonialista es similar al tenido con las argentinas islas Malvinas ( Falkland para los británicos) que hace unos años fue causa de una cruenta guerra abierta.

En este aspecto, España ha actuado siempre dentro de los procedimientos  y protocolos de la Diplomacia, pero sin resultado positivo alguno. A la vista de ello, los españoles hemos llegado a la asunción de que Gibraltar es nuestro pero lo tiene en usufructo perpetuo Gran Bretaña, la Pérfida Albión, y el mayor país colonizador entre los que en el mundo han sido.

Para la retrocesión de Gibraltar a España tuvieron lugar dos ofertas por parte de Inglaterra, las cuales no han sido muy divulgadas. La primera oferta  fue hecha por el monarca británico al español, a condición de que España entrase en la Cuádruple Alianza, pero fue rechazada. La nueva oferta de cesión hecha por Gran Bretaña en 1757, a cambio del apoyo español para la reconquista de Menorca, ocupada por Francia, fue rechazada también  por Fernando VI.

Todas las medidas restrictivas adoptadas por España (fundamentadas en las disposiciones del propio Tratado de Utrech) han molestado, e incluso encolerizado, al león colonizador británico, pero éste continúa disfrutando de Gibraltar como  si de un usufructo o de un alquiler se tratase, pero sin pagar alquiler alguno…Mientras tanto, la Roca ha sido, y continúa siendo,  una cueva de contrabandistas y mafiosos.

 

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