Su femineidad, frágil figura y fácil sonrisa, no deben inducir a error de juicio. Carme Chacón es una mujer tenaz, fuerte y fraguada en el ámbito laboral. Nacida en Esplugas de Llobregat en 1971, con padre bombero y madre abogada. Su izquierdismo, más allá de la tibia socialdemocracia del PSOE, posiblemente lo haya heredado de su abuelo, un anarquista aragonés. Tiene una magnífica formación intelectual y profesional: Licenciada en Derecho, realizó estudios de posgrado y doctorado en Canadá y Cataluña. Su iniciación política fue como concejal y ésta se vio coronada por dos ministerios: Vivienda y Defensa. Si no hubiesen surgido obstáculos “políticos”, podría haber competido con Rubalcaba para ser candidata a la presidencia del Gobierno. Pero la sombra alargada de ZP trastocó lo que parecía un hecho…
Después de que Carme dijese aquello de que España estaba ya madura para que una mujer pudiese ser presidenta del Gobierno, todo se fue moviendo a su favor: la prensa comenzó a jalearla, en general con simpatía. Zapatero ya le había dicho que habría primarias y que ella competiría con Rubalcaba. Y esto se iba afianzando día a día. Pero ZP –como ha sido habitual en él- cambió de opinión al pensar que su presencia como candidata podría interferir el desarrollo de las primarias, con un posible perjuicio para Rubalcaba, el “candidado natural”…
Y este cambio de criterio levantó chispas en Chacón, persona seria, responsable y nada veleidosa. Su gran enfado pudo apreciarse en las imágenes de prensa y televisión, ya que ella –internamente- no aceptó este cambio de criterio, aunque viniese del Gran Manitú del PSOE.
