Opiniones

Rogelio Meseguer

8 de Julio de 2013

La temperatura ambiente en el exterior está dentro de los parámetros propios de la época del año, en los días anteriores no se han sufrido fenómenos meteorológicos de ninguna gravedad; en una palabra, todo normal dentro de la normalidad de un mes de Julio cualquiera en la comarca del Matarraña. Cierto es que como todo en la vida, la normalidad también es relativa, como normal podríamos creer que en los primeros años del siglo XX, algunos pequeños núcleos de población, no tuvieran acceso a las comodidades que más tarde nos proporcionó el progreso, por ello es lógico que en los inicios del siglo XX Fórnoles (Teruel) no dispusiera de teléfono. En las recientes décadas se han puesto de moda los mercadillos medievales, y en su habitual propaganda se nos invita a “volver a la edad media”, para de algún modo ver los atuendos de la época, conocer los utensilios, herramientas, y así mismo la artesanía y el modo de elaborar los alimentos que se nos ofrecen en distintas presentaciones, quesos, panes, encurtidos, miel, dulces, jamones, embutidos, salazones, turrones, y gran variedad de productos que nos trasladan a las épocas remotas que no por menos conocidas están tan alejadas de nuestro tiempo. Sinceramente tengo que admitir que me produce cierta gracia el comentario frecuente de “te trasladamos a la edad media”, cuando en gran parte de la provincia de Teruel esa edad casi la podríamos visitar sin problema alguno, si nos desplazamos a ciertas comarcas donde las masías carecen de energía eléctrica, teléfono, y otras “cosas” que los modernos disfrutamos en nuestras ciudades. La edad media ha vuelto a Fórnoles, y llevan 11 días sin teléfono, ello hace que su autoridad no se pueda comunicar con la sede de su Comarca, “Matarraña”, tampoco puede hablar con el 1002, ni con el 1004, por el corte de la línea fija, y como mucho con su móvil puede contactar con un automático “robot”, que no cansa de repetir que saben y conocen de la existencia del problema, y que tratarán de resolverlo lo más rápido posible. Siglo XXI con instituciones que no hacían falta en el XX, y que con cruel ironía se muestran tan ineficaces como si no existieran. Todo sea por volver sin pagar a la Edad Media de la mediocridad completa en la edad actual.

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