Es frecuente que mentes poco despejadas, hablen a tontas y a locas porque en algún momento, les pareció oír los ecos de las reminiscencias de campanadas cazadas al vuelo sobre el retajo de alguna noticia. Noticia fue y casi nadie se enteró, de que el coste final del Pabellón Puente de la Expo de Zaragoza alcanzó 88,3 millones de euros, más del doble de lo que estaba presupuestado. José Ángel Biel en Marzo del presente año, señaló que el coste de MOTORLAND “No ha sido ni mucho menos lo que ha costado el Pabellón Puente en la Expo de Zaragoza, y, en cambio, el proyecto de futuro que se ha hecho con MOTORLAND es uno de los más importantes en España”. Las mismas mentes en su atrevida ignorancia no alcanzan a comparar costes, utilidad, rentabilidad, ni la promoción económica y turística que supone para varias comarcas, pero siguen con los irreflexivos ataques a MOTORLAND, como si su inversión hubiera tenido la misma finalidad que el Pabellón Puente, que para nada sirve. Es totalmente absurdo el comportamiento de una parte de los aragoneses que pierden el tiempo atacando a MOTORLAND, sin entrar a valorar los rendimientos económicos que para las comarcas del Bajo Aragón Histórico supone que durante muchísimas semanas del año, MOTORLAND tenga una actividad que sigue generando recursos económicos, con un goteo interminable, y que para nuestros pueblos atacados por la despoblación, la carencia de industria, y la penosa situación de la agricultura, no tiene muchos motivos para la alegría cuando ve que los jóvenes buscan otros destinos para desarrollar su potencial profesional y aplicación de sus conocimientos. La crítica negativa sobre una actuación que funciona y produce réditos interesantes y con un gran potencial hacia el futuro, choca con el dudoso silencio que no habla del Pabellón Puente, que únicamente sirve para mermar recursos a la obra social de alguna entidad de ahorro aragonesa. Ya llegará el día en el que conoceremos cuánto costó MOTORLAND, el obscurantismo es otro de los vicios a corregir por los que dicen ser democráticos.
