Opiniones

Rogelio Meseguer. Democracia auténtica

Son varios siglos los que se llevan rodados desde los inicios del proyecto Alcañiz, y a lo largo de la historia muchas las vicisitudes que nuestra ciudad ha vivido y sobrevivido. Como el resto de España, nuestra historia está jalonada de momentos de esplendor, y de otros duros tiempos de agonía por acontecimientos que no nos dejaron a un lado sin dejar huella en nuestro particular tránsito.

En el siglo XX, tras la guerra civil y los años de miseria posteriores, Alcañiz también se ilusionó con la recuperación de la democracia que abría  horizontes con un futuro prometedor, que ya conocíamos gracias a la comunicación con el exterior por el trato directo con los turistas, y por la  ventana televisiva, que nos iba desvelando las bondades que las democracias auténticas procuran a las sociedades que las saben respetar, fortaleciéndolas.

Ahora, tras más de treinta años de democracia, nos sentimos (muchos ciudadanos) estafados, engañados, empobrecidos, y con la real sensación de que estamos perdiendo muchos de los logros sociales que las anteriores generaciones y la nuestra también habíamos conseguido con muchos sacrificios y esfuerzos. La España del bienestar no llovió del cielo, y bien que lo sabemos, sobre todo quienes desde la alpargata y el arado sudaron la tierra para hacer que la prosperidad fuera real y tangible.

Nos sentimos estafados y engañados por los muchísimos ejemplos que podemos enumerar de casos muy reales y próximos, que avergüenzan a muchos, salvo a aquellos que obtienen beneficios infames y estados de bienestar que a otros nos están siendo arrebatados, y esto hay que corregirlo.

Se trata de que en el Excmo. Ayuntamiento de Alcañiz los cargos políticos sean ocupados por personas responsables, que pongan sus conocimientos al servicio del pueblo, y no al revés, poner la caja a su servicio para de un modo irresponsable vaciarla, dejando a la ciudad mucho peor de como la encontraron. No es tarea de uno, es el compromiso político de los partidos para poner en sus listas a gente válida, y no a inútiles peleles de trapo que se enriquecen a costa del pueblo, y encima se burlan de él.

Compartir

Otros artículos de opinión

Image