Opiniones

Rogelio Meseguer. La española es una democracia corrupta

Se tiene por asumido que el estado democrático es el menos malo de los sistemas políticos por los que se puede regir una nación. A la democracia se le adjudican una serie de valores que parece puedan estar más garantizados que en otros sistemas; se da por sentado que la democracia es sinónimo de transparencia, justicia, igualdad, honradez, ética, y otros muchos valores positivos. La realidad es muy distinta, las democracias pueden ser el sumun ideal de un sistema político en lo positivo, o pueden ser prostituidas hasta el infinito por una clase política con muy poca clase (valga la redundancia), y por unas actuaciones políticas saturadas de corrupción. En España, desde los inicios del presente estado democrático hemos visto desde hermanísimos con despacho, hasta vulgares chorizos que se hicieron con los fondos de la benemérita, o sea que no nos hemos librado de poder calificar a nuestra democracia de bananera en todo su desprestigio. La corrupción ha invadido Liceos, Diputaciones, Congreso, Senado, Fundaciones, Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, y hasta se ha atrevido a rozar -presuntamente- con miembros relacionados familiarmente con las más altas instancias del Estado. Las democracias que consienten y justifican la ruina de entidades bancarias y de ahorro, que tienen que ser rescatadas con fondos del FROB, y ven legal que sus miembros se enriquezcan con pensiones multimillonarias, son democracias corruptas. Las democracias que consienten y justifican que los ayuntamientos, diputaciones, cabildos, y otras instituciones del Estado hayan sido arruinados por gentuza sin ninguna ética y menos sentimiento moral, son democracias corruptas. Va siendo hora de que algún gobierno proponga leyes que impidan que el latrocinio, la estafa, y las tretas legales para el enriquecimiento rápido de las personas, sea evitado, y al mismo tiempo esas leyes apuntalen a la democracia con los valores inherentes a los beneficios que de la justicia, honradez, y transparencia deben adornar al ejercicio político que todos los pueblos esperan de sus políticos e instituciones.

 

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