Opiniones

Santiago Sedeño

No escuchan

Esa es la sensación que algunos partidos políticos que nos gobiernan muestran con sus actuaciones un día tras otro. Cuando le interesa nos llaman a la participación, al dialogo, al consenso a que los elijamos como nuestros portavoces y representantes, como el enlace entre el poder y el pueblo, como aquellas personas que van a defender nuestros intereses y se van a preocupar únicamente por intentar otorgarnos una vida mejor . Todo ello sazonado con una gran dosis de paternalismo, que dicen que podemos acceder a ellos y exponerles nuestras quejas que ellos defenderán siempre nuestros intereses.

Esto se cae al traste cuando los intereses ciudadanos chocan con los suyos, partidistas o individuales, aquí es cuando el aparato del partido pone en marcha toda su maquinaria para hacer acallar a las voces ciudadanas que se oponen a sus planes. En esta tierra tenemos actualmente dos casos muy claros y flagrantes, el fracking y la construcción de una presa en el río Bergantes. Cuando los ciudadanos se posicionan y reclaman que no se destruya su patrimonio natural, paisajístico y el medio de vida de muchas familias,

Los actuales partidos dirigentes  buscan las mayores excusas, rozando algunas de ellas la irracionalidad para intentar desacreditar a esos ciudadanos que no están en consonancia con sus planes. Que si es una fuente de futuro, que aportará una gran cantidad de puestos de trabajo, que gracias a estos planes seremos punteros en el mundo…y solo les falta decirnos que convertirán este territorio en un vergel o un paraíso terrenal. Saben como nadie, buscar la fibra sensible de la opinión publica para conseguir sus fines, sabiendo que sus justificaciones no son ciertas, en un caso como con el fracking nos ofrecen el “maná”. Lo curioso es que este gran desarrollo de riqueza y trabajo no a ocurrido en otras zonas donde se ha llevado a cabo este método de extracción. Por otro lado inculcan el miedo y la incertidumbre en las personas, para  que se construya una presa, calculando los muertos que podría haber si no se realizase la obra.  Ni PP ni PAR quieren escuchar a la calle, no les interesa lo que la gente dice, piensa y lo que quieren para el futuro de sus pueblos. No escuchan, puesto que el mensaje que oyen no es que quieren ni sus oídos ni sus intereses

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