Opiniones

Santiago Sedeño

Tras el 22 M

Tenemos que tomar el acto del 22 de marzo ni como la culminación de las marchas realizadas por un gran numero de ciudadanos del estado que han ido hasta la boca del  lobo, hasta la gruta de Ali Baba. Para decir basta ya, que estamos artos de que se nos robe, se nos infle a impuestos para que luego solo obtengamos recortes y más recortes. Esto no puede quedar en un simple puñetazo en la mesa, en una mera expresión de rabia del pueblo frente a unos dirigentes que gobiernan de espaldas a ellos. Esto debe ser el punto de inflexión, el comienzo del cambio, la primera fase para poder mandar a casa o a la cárcel a todos los apoltronados que con la excusa del bien  general solo buscan el propio. Este es el pistoletazo de salida para que en las próximas elecciones de 2015 el puñetazo en la mesa se transforme en una patada al sistema y se pueda volcar la situación de este caduco sistema bipartidista estatal que esta asfixiando a las personas y a muchos de sus territorios.  Es el punto de partida para dejarles claro que los ciudadanos del mundo rural, como somos la gran mayoría del los habitantes de esta bendita tierra que es Aragón merecemos los mismos derechos en sanidad o educación que un urbanita de Madrid, que lo primero somos personas y no se nos puede clasificar como números, aunque para algunos seamos molestos, caros e innecesarios. Y por ello hacen todo lo posible para eliminarnos. No quieren que la gente viva con los mismos servicios y derechos que en la ciudad,  pero si las mismas obligaciones.  Pagar, pagar y seguir pagando. No quieren que el hijo del labrador tenga futuro, ni que se pueda formar adecuadamente,  que piense, que sea crítico,  que conozca sus derechos,  sus obligaciones y su pasado. No quieren personas que puedan decidir por si mismas.

Que puedan ofrecer alternativas al "trabajar gratis es mejor que no trabajar" que no hace mucho nos espentó el portavoz de hacienda de la DGA. No quieren que tengamos alternativas, que queramos otro mundo diferente, otro modelo de estado, otra sociedad diferente donde las prioridades sean diferentes a las suyas. Donde nuestro modelo de futuro vaya enfocado hacia otra dirección. Este es nuestro momento y no podemos permitirnos el lujo de quedarnos en una simple protesta sin ninguna otra consecuencia, no podemos levantarnos al otro día esperando que todo se termina en ese momento.  Tenemos que seguir en la calle, en nuestros trabajos, en los bares, ya se ha terminado la hora de callar, asentir y resignarnos. Es hora de demostrar nuestra fuerza y que este gobierno centralista y ultralibera tienen un gran problema, que no nos van a engañar y van a poder acallarnos. Su momento ha terminado.

Ahora es nuestro momento, entaban y sin remblar !!!!

 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image