
Sin voz
Otro año más hemos tenido que sufrir durante el debate del estado mucho teatro dialéctico, Una vez más Rajoy ha cumplido con el papel que se ha asignado en su propia película, mostrando un relato tan lejos de la realidad que desespera todos los ciudadanos de a pié que sufren diariamente las consecuencias de una crisis económica, social y democrática, que se prolonga desde hace años y sus consecuencias han sido agravadas por las nefastas políticas sociales de su gobierno. Por otro lado hemos visto y oído puyas, chinitas y críticas. Se han escuchado y puesto sobre el tapete muchas y diferentes realidades del estado español, muchas sí, es cierto pero en ninguna de esas diferentes versiones o voces se ha escuchado las diferentes problemáticas de Aragón. Hoy se ha notado de manera especial la ausencia de ese diputado llamado Chesús Yuste el cual se subía a la tribuna y se dedicaba a hablar en exclusiva de los problemas de Aragón. Un solo diputado, uno solo era el que hacia que todo el parlamento del estado español escuchase y algunos tuviesen que hablar de los problemas de esta tierra, se hablaba, se daban a conocer el nombre de Aragón y todo aquello que nos preocupa y se demostraba una vez más que los dirigentes estatales desconocían totalmente nuestros problemas. Mientras el resto de diputados aragoneses se escondían en sus sillones y aplaudían las sandeces de sus jefes de Madrid. No se ha hablado de la búsqueda de mayor autogobierno ni tampoco de una independencia económica total, ni mucho menos de una hacienda pública propia. Ni de despoblación, ni de la muerte del mundo rural, ni de la falta de inversiones en infraestructuras, ni de tantas otras carencias que sufrimos a diario los aragoneses.
Hoy no se ha escuchado ni palabra sobre Aragón, ni su propio nombre y la causa no ha sido que se hayan resuelto todos los problemas ni mucho menos, es que Aragón se quedó sin voz.
