
Dar ejemplo
Lo habitual en estas fechas sería que dedicase esta columna a dar mi punto de vista sobre los resultados europeos, el hundimiento del bipartidismo, la entrada de nuevos representantes políticos, la abstención, los votos en blanco y los nulos con los que se han saldado estas últimas elecciones europeas. Pero yo quiero poner el foco en el último informe del ministerio de hacienda sobre las cuentas de nuestro municipio, Alcañiz.
Alcañiz es uno de los pocos municipios de Aragón de más de 8.000 habitantes que ha incrementado su deuda financiera durante esta legislatura; Alcañiz en 2013, subió en 1,5 millones de euros su deuda, según consta en el informe de Deuda Viva de las administraciones locales facilitado por el ministerio de Hacienda y Administraciones públicas. Según los datos que baraja Madrid, Alcañiz es el municipio más endeudado del Bajo Aragón Histórico con 13,08 millones de euros a 31 de diciembre de 2013, un 13,09% mayor que en 2012. Sin contabilizar las deudas de las sociedades públicas municipales ni las que el consistorio tiene contraídas con otras entidades. De tenerse en cuenta la totalidad de la deuda municipal y sus entidades, ésta se incrementaría hasta llegar a casi 20 millones de euros lo que nos supone a cada ciudadan@ 1.217 euros al año. Sin que la localidad haya visto reflejado dicho endeudamiento en mejoras ciudadanas.
A todo ello hay que sumarle que en toda la legislatura, este equipo de gobierno municipal solo ha sacado unos presupuestos municipales, en julio de 2012. Unos presupuestos donde se produjo un sustancioso aumento para las partidas de Dietas y Locomoción adscritas a los órganos de Gobierno. Concretamente los gastos de locomoción aumentan un 51%, de 4500 a 6.800 euros, mientras que los de Dietas suben de los 1.700 euros de 2011 a 3.200 euros, nada menos que un incremento del 88%. Estos son los magníficos gobernantes y gestores que nos iban a sacar de la crisis, iban a solucionar los problemas de deuda de la localidad, estos son los que aprietan el cinto a otros para poder desabrocharse el suyo. Así no se dirige una localidad, el primero que tiene que tomar medidas de austeridad es el propio consistorio consigo mismo para dar ejemplo.
