Opiniones

Santiago Sedeño

Mundos Opuestos En una semana en nuestra ciudad hemos tenido la posibilidad de ver dos mundos paralelos o las dos visiones de un mismo mundo en el que vivimos, de miércoles a miércoles. Se comenzó con, el idílico, representado por la visita el de la élite política aragonesa y social la de los herederos a la corona española. Este mundo donde lo principal es uno mismo, el parecer y no lo que es. Las buenas caras y sonrisas, el intentar agradar a todos y luego no hacer nada por nadie, el tener el bien general siempre en la boca y sólo el partidista e individual en la cabeza y en el corazón. El hablar mucho y decir poco, y lo poco que se dice que no se entienda mucho para que no les comprometa. Este mundo que está rodeado de recepciones, de grandes medidas de seguridad a su alrededor, de medios de comunicación allá donde van, almuerzos, banquetes y comidas conmemorativas sin preocuparse por cuanto cuestan las cosas y quien paga la factura de todo eso.

Sólo se preocupan de salir siempre en la foto haciendo que saben lo que hacen y lo que dicen, para que la gente no se de cuenta de su ineptitud y les de una patada y los larguen del sillón que pagamos todos y se creen de su exclusividad. Viviendo en su nube, en la cual toda va bien, su mundo ideal, donde nadie sufre, y nadie quiere ver al que sufre, estando ajenos a los problemas reales y disfrutando del que han creado a costa nuestra.

Una semana después, apareció el real, donde  la sociedad salió a sus calles clamando por lo que considera suyo, hartos de que se les engañe por parte de los dos grandes partidos, el PP con su buen hacer y optimización de recursos y gestión sólo ha hundido a los ciudadanos y el PSOE con esa socialdemocracia, neutra y descafeinada, que sólo se acercan al ciudadano para conseguir su voto, después ambos se pliegan ante los  bancos y les entregan el dinero de todos. Un mundo, donde la gente de la calle clama por una sanidad y una educación de calidad, puesto que para eso la pagan. Que con sus impuestos se curen vidas,  se enseñe en las escuelas y se busquen avances tecnológicos para vivir mejor, no pagar el pufo de unos cuantos especuladores que antes de que los despidan por su mala gestión aumentan el agujero poniéndose indemnizaciones millonarias.  Esa gente que arta ya de aguantar y pagar las deudas de otros sale a la calle y clama como una sola voz por un cambio, por el cambio. Para que los importantes sean las personas que son las que realmente mantienen el sistema. Los sistemas están hechos por el hombre y cuando no funcionan se cambian y se buscan otros. No puede ser que ahora, el sistema, dominado por unos pocos quiera usar a las personas como piezas de una máquina, que si no funcionan se cambian por otras.

Las personas siempre estarán por encima de cualquier modelo económico.

Ahora dime, ¿En qué mundo estas tú?

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