
... y sus hijas también
Esta primera semana lectiva, los medios de comunicación nos han despertado con gran revuelo entre comentaristas, tertulianos, periodistas y demás opinadotes mediáticos con la imputación de la infanta Cristina de Borbón y Grecia, duquesa de Palma de Mallorca y alteza real. Muchos de ellos se rompían las vestiduras, se lamentaban amargamente y solo les faltaba embadurnarse las cabezas con ceniza al igual que acostumbraban hacer los antiguos romanos.
Lo curioso es que la gran mayoría de los tertulianos daban más importancia al hecho en sí de ir a declarar que la causa por la que se le reclamaba su explicación. Que la hija del jefe de Estado sea llamada a declarar no nos tendría que escandalizar lo más mínimo si realmente creemos en la igualdad de todos los ciudadanos del Estado y que no hay nadie exento de cumplir las leyes y estar por encima de ellas por motivos de nacimiento. Lo que realmente tendríamos que escandalizarnos es el motivo por el cual el juez Castro la ha llamado a declarar y que le explique la causa por la que nunca declaró en el IRPF el dinero que ganó en Aizoon. El juez apunta que Urdangarín 'difícilmente' pudo defraudar 'sin conocimiento' de su mujer. En su auto atribuye a la Infanta una actitud propia de 'quien mira para otro lado'. La infanta ha sido citada a declarar dentro de dos meses, el sábado 8 de marzo a las 10.00 horas, siempre y cuando el poder político deje actuar al poder judicial, el cual según consta en la constitución, ese acuerdo jurídico que algunas veces es tan sacrosanto que no se puede ni mirarlo y otras veces, cuando a las clases dirigentes no les interesa se lo pasan por el forro.
Los delitos que se le imputan a la infanta son por blanqueo y delito fiscal los cuales están penados con hasta seis y cinco años de prisión, algo que en los tiempos en los que estamos, gran parte de sus “súbditos” están en el umbral de la pobreza y muchos otros haciendo verdaderos milagros para llegar a fin de mes pagando la hipoteca, la luz y el agua. La tan “campechana” monarquía tenía que haber pensado en ello antes de incurrir en unos delitos tan deleznables, y dar ejemplo de transparencia, austeridad e igualdad. Algo muy necesario para que la gente siga confiando en el sistema. Puesto que si no es así ¿de que nos sirve la constitución y la separación de poderes si cuando son necesarios no se aplican?
Campechanos y cercanos cuando las cosas les van de cara y nadie se mete en sus asuntos, mientras se encuentren por encima de la ley todo va bien, los problemas surgen cuando se destapan todos sus chanchullos y trapalerías que nos han querido contar unos y vender otros.
Para finalizar me gustaría dejar una frase de Cayo Julio Cesar, que parece que los Borbones españoles no han estudiado o no han querido recapacitar en ella “la mujer del cesar no solo debe ser honrada además debe parecerlo” a lo que yo quisiera añadir, si me permiten la licencia “y sus hijas también.”
