Esta semana ha sido el 75 aniversario del fatídico golpe de estado perpetrado en 1936 por unos cuantos generales que no quisieron respetar la voluntad democrática del pueblo al cual tenían que defender y salvaguardar. Iniciando una sangrienta guerra civil que duro tres años y un período de represión y segregación que duro casi cuarenta años. Ya se que es un tema muy tratado, pero parece que es una herida que no queremos limpiarla para que cicatrice bien y no se cree ningún tipo de infección que a la larga pueda resultar muy perjudicial para nuestra salud democrática.
Para ello, podemos encontrar infinidad de trabajos que intentan dar luz a este acontecimiento, unos tratados de manera honesta e imparcial, la gran mayoría, como el último documental emitido por Aragón televisión en el cual se a abordado el tema de la mano de unos magníficos profesionales, que intentan dar una visión global dando voz a todas las personas que sufrieron en sus carnes estos acontecimientos y muchos de ellos lo intentaron olvidar por miedo a las represalias. Abordando en uno de sus capítulos, el bombardeo de Alcañiz. Hecho desconocido para muchas personas de mi generación hasta la publicación de varios libros, uno de ellos del alcañizano J. A. Maldonado, que saco a la palestra este acontecimiento tan importante para la ciudad, hecho recordado por nuestros abuelos, obviado por nuestros padres e ignorado por nosotros. Se trata en definitiva de recordar los acontecimientos importantes de nuestra ciudad, y al igual que recordamos con orgullo las diferentes batallas de la guerra de la independencia, también tendríamos que hace lo mismo con esta, como forma de recordar que supimos luchar, resistir y vencer a la intolerancia y a la violencia como forma de gobierno
Estos son los programas de calidad que realmente un telespectador agradece de vez en cuando, y así se ha visto reflejado en los índices de audiencia, sigue siendo un tema que interesa. Con trabajos como este, recordando el pasado de una manera veraz y respetuosa, las heridas se cierran sin dejar cicatrices.
