
Licencias a dedo
Hace ya algún tiempo comente el nulo criterio objetivo de nuestro consistorio, concretamente el 20 de Diciembre de 2011, en el artículo la vara jaquesa, y a día de hoy se sigue demostrando tal incapacidad, es mas cada día lo realiza de forma más descarada, flagrante y chulesca. Todo esto viene al hilo de la forma de otorgar licencias de terrazas y horarios a los bares, cafeterías y pubs de la ciudad.
Hay que partir de la premisa que las leyes son para todos iguales y están para cumplirlas, no se le pueden exigir a unos y eximir a otros, dependiendo el grado de afinidad que se tenga con cada uno de ellos. Y esta es la actitud que últimamente se ha apoderado de nuestro consistorio a la hora de otorgar algunos permisos a ciertos hosteleros y restauradores. Siempre amparándose en decisiones técnicas, las cuales nunca explica quien las toma. Una forma muy sutil de intentar escurrir el bulto para no reconocer que se han concedido a dedo y sin tener en cuenta las repercusiones que pueden causar. Otra es la de flexibilizar el transito de cafetería a pubs, tan suave han querido realizar la reconversión, que todavía nadie lo ha hecho.
Tenemos que hacernos a la idea, que la legislación de estos lugares va encaminada para la adecuación de los espacios de ocio y es en beneficio tanto de usuarios como de los que viven en el entorno. Una forma para que todos podamos disfrutar sin molestar a nadie ni crear mal ambiente, suena idílico, pero para eso están hechas las leyes, para intentar que todos podamos disfrutar de nuestras libertades sin quitárselas al vecino y siempre pensando en el bien común y no solo de una pequeña minoría.
Pero claro, para intentar que se cumpliese, antes alguno tendría que entender cual es el objetivo a la hora de gobernar, que es satisfacer las necesidades de los ciudadanos de una manera coherente, legal y sin favoritismos. Que se gobierna para todos, no solo para unos pocos amigos mientras se exprime al resto entre carcajadas y bravuconadas.
