Opiniones

Santiago Sedeño. A la espera del ARI

A comienzos de Octubre del 2011 el Ayuntamiento de Alcañiz se comprometió a pagar las subvenciones del Área de Rehabilitación Integral. Unas ayudas encaminadas a revitalizar el casco antiguo de nuestra ciudad y poner en alza un patrimonio que estamos dejando que se desmorone ante nuestros ojos. Un proyecto muy ilusionante tanto para usuarios como para la propia ciudad, pero todo esto se ve truncado por la tardanza de poner sus cuentas al día por parte de dicha entidad municipal. Esto ha obligado a parte de usuarios y beneficiarios de dichas ayudas a la petición de  créditos bancarios y por supuesto obligados a pagar unos intereses en algunos casos desorbitados por culpa de la tardanza en el pago del Ayuntamiento de Alcañiz de su parte de las ayudas prometidas y estipuladas en la solicitud de cada uno de los casos que se han adjudicado.

El verdadero problema radica en la parsimonia del Ayuntamiento, que choca con la rapidez por parte de DGA de hacerse cargo de su parte económica correspondiente de las ayudas a los ciudadanos alcañizanos, para la rehabilitación y mejora de sus residencias, a la vez que se intenta revitalizar el casco histórico de nuestra ciudad. Sin embargo estos ciudadanos tienen que enfrentarse un día tras otro a las promesas incumplidas por parte de Sr. Gracia, que se escuda una y otra vez en la falta de liquidez económica de las arcas municipales. Anunciando a bombo y platillo la obtención de un préstamo por parte de una empresa pública para hacer frente al pago inmediato de la cuantía que al ayuntamiento le corresponde y que a principios de Octubre se comprometía a no retrasarse en el pago de las subvenciones a los propietarios.

A todo ello hay que sumar la incapacidad de gestión de la concejalía de hacienda para determinar a qué se ha destinado el crédito concedido a la sociedad municipal Fomenta para pagar el ARI. Puesto que en sus últimas declaraciones de prensa, de forma confusa advertía que se iba a ir pagando dichas cuantías “poco a poco”, en función de los ingresos que el ayuntamiento fuera teniendo. Si esto es así, ¿qué se ha hecho con todo el dinero, que tan orgulloso, nos dijo nuestro alcalde que ya había conseguido y que se iba a destinar a pagar todo lo adeudado de manera inmediata. O no se ha conseguido de manera tan rápida o se lo ha gastado en otros menesteres más “interesantes”. Claro está que lo de dar explicaciones sobre lo que se realiza con el dinero publico no es algo que acostumbre ha hacer este consistorio: costo real de las playas de la estanca, cuentas reales del evento de motogp para el consistorio, futuro del autobús urbano, suspensión de radio municipal propia, proyecto de inversión pública en mejorar la estación de una empresa privada de autobuses, el proyecto de despido de personal interino para que cuadren las cuentas o el cierre del centro joven sin que se sepa realmente cuanto se van a ahorrar las arcas alcañizanas.

Todo ésto denota la inoperancia de los gestores municipales, que en este caso se representa en una situación económica que ahoga a las familias con intereses bancarios, puesto que se han visto obligados a tener  que pedir un préstamo o una  hipoteca para sufragar el total de los gastos de su restauración por un lado, y a los autónomos y proveedores  por otro puesto que están a la espera de cobro de sus trabajos y saben que todo depende  de que estas subvenciones se paguen. No entiendo el porqué el ciudadano se tiene que ver obligado a pagar unos costosos intereses de una cuantía económica  superior a la que en realidad tendría que pagar, puesto que dicha subvención se hacia cargo hasta un 60 % del total de la obra. Y esas familias que se han acogido a ella ahora se ven atados al pago de unos gasto mucho mayores y por un tiempo hasta ahora indeterminado, impreciso y ambiguo, como el propio criterio del equipo gobernante.

Compartir

Otros artículos de opinión

Image