Hace escasos días me emocionaba ante la carta que un amigo y compañero escribía a nuestro querido “Abuelo” ante la llegada del aniversario de su desaparición.
Día funesto en que todas las fuerzas políticas del País se acercaron para despedirlo y llenarse la boca con halagos sobre su persona y hacerse la foto de rigor frente a su féretro.
Pero eso parece que se nos tiene que olvidar a todos aquellos que esa noche lloramos su partida y el hueco que dejó dentro de nuestro corazón, puesto que parece ser que un día antes de su aniversario tanto PP como PAR quieren rechazar una iniciativa popular para dar le el ultimo homenaje, reconociendo su Canto a la Libertad como himno oficial de esta tierra, todos sabemos que hoy por hoy es el oficioso. A unos se les llena la boca con su supuesto aragonesismo, queriendo hacer creer que son los paladines de su defensa, cuando en realidad solo buscan su supervivencia y permanencia en el poder. Y a los otros, que decir de esa derecha rancia contra la que José Antonio luchó toda su vida, esa que manipula con la democracia y aceptación de la opinión de todos los habitantes de esta tierra, que cada uno de nosotros amamos a nuestra manera.
Pero parece que seguimos en el mismo problema de siempre, el de no reconocer a las grandes personalidades propias. A cualquier parte del Estado donde vayas conocían a J. A. Labordeta, era una persona querida y entrañable para la gran mayoría de las personas de a pie, sobre todo por su sencillez y su verbo directo y llano. Luchador por la democracia y la libertad en la transición. Una verdadera imagen y referente a seguir.
Pero claro, el luchar contra los que ostentan el poder de manera oligárquica y déspota tiene sus consecuencias, y aquí las tenemos. El intento de hacer olvidar a un grande de la transición, una persona que nos enseño a estar orgulloso de ser aragonés, en cualquier parte del Estado, incluso a mandar “a la mierda” a esos parlamentarios que solo se dedican a no dejar hablar a los grupos minoritarios por considerarse en poder de la verdad absoluta y no estar acostumbrados a escuchar criticas, en ese momento tan puntual, dio voz a muchos Aragoneses hartos de tanta manipulación partidista de los grupos mayoritarios, incluso me permitiría a decir que representó a muchos ciudadanos de otras partes del Estado.
Con esta decisión, se demuestra la intención de acallar a la ciudadanía, esa que esta harta y ya ha salido a la calle para decirles que estamos hartos de que no se nos escuche.
De que se ignore una y otra vez la voluntad popular. Lo fácil sería desistir, conformarse y dejarles hacer lo que les apetezca y de la forma que les apetezca.
Si llegar ni tan siquiera a poder debatir, plantear o hablar el tema en las cortes, donde se supone y digo supone, es el órgano representativo donde se nos da voz a todos los ciudadanos de Aragón. Hay que seguir luchando y chillando para que los gobernantes actuales escuchen lo que realmente sentimos los aragoneses, sin tener en cuenta el color o pertenencia del autor del himno. Un himno que muchos sabemos y cantamos y se nos estremece el alma al oírlo, un sentimiento, algo que nos hace sentir orgullo de la tierra que nos vio nacer ¿me puede decir alguien si esto sucede con el actual? Según la Real Academia Española, la definición de himno es “Composición musical emblemática de una colectividad, que la identifica y que une entre sí a quienes la interpretan”.
Ahora que vengan PP-PAR y que me cuenten los cuentos que quieran para no hacer caso a las iniciativas populares, solo demuestran una cosa.
Que no están dispuestos a aceptar lo que los aragoneses queremos, deberían saber, recordar o aprender que el político está al servicio del ciudadano y no al revés. Que parece que nos traten como borregos sin criterio a los que tienen que iluminar con su dialéctica y elocuencia, vacía y sin coherencia, en su gran mayoría.
Sra. Rudi, Sr. Biel, yo seguiré entonando el Canto de la Libertad como el himno de Aragón sea oficial, oficioso o el adjetivo que sus detractores le quieran poner.
Ya que con su negativa me están dando la razón a que no era una propuesta vacía, si las 24.000 firmas de sus ciudadanos no sirven para nada habrá que pensar en recoger 50.000. puesto que esas firmas no tenia color político sino solo sentimiento aragonés, algo que parece que a alguno de ustedes les falta o esta solapado por la defensa de las siglas de su partido, antepuesto a las decisiones de los ciudadanos que les han votado.
