Poco se ha escrito y mucho se ha hablado del nuevo plan de ahorro ideado e impuesto por el equipo de gobierno. Todo sabemos ahora y antes, que las caja no goza de la salud y bonanza que tenía hace unos años, no íbamos a ser nosotros los únicos que nos librásemos de la caída de la especulación del suelo y la burbuja inmobiliaria que esta sacudiendo a todos los ayuntamientos y comunidades autónomas del resto del estado.
Los planes de reducción del gasto energético me parecen algo necesario y de obligado cumplimiento, pero no sólo por que ahora nos veamos con el agua al cuello y no podamos pagar la factura, sino para intentar concienciarnos que los recursos son
limitados y tenemos que hacer un uso responsable y comprometido de ellos.
Otra cosa muy diferente es este plan de ahorro, que también se le podría haber catalogado como plan de recorte, puesto que no busca un mejor aprovechamiento de los recursos, sino que directamente se deja de utilizar.
Es cierto, es la mejor manera de ahorrar, eso sí también de dar servicio a los ciudadanos, que no olvidemos que al fin y al cabo somos los que pagamos esas facturas con nuestros impuestos, y para eso nos los suben. Esos impuestos que en campaña nunca se nos dijo que nos iban a subir y a reducir los servicios.
En muchas otras ciudades hace años que se plantearon ya la alternancia de farolas para reducir el gasto energético, la contaminación lumínica y seguir dando servicios a los ciudadanos. En muchos otros estamos viendo como cada día se van introduciendo la
utilización de bombillas de alto rendimiento en el alumbrado público de las ciudades, algo muy común ya en países europeos como Alemania donde han comprobado que la instalación de bombillas de alto rendimiento ahorra hasta el 80% de consumo
energético, y por lo tanto económico.
Tenemos que pensar en las características especiales de nuestra ciudad, hay ciertas partes de ella, que ya de por sí carecen de una iluminación adecuada, váyase cualquier noche, por las calles del casco viejo y piensen en que se va a convertir eso si apagamos o dejamos a media luz a sus viandantes.
Puede ser que este afán ahorrador sea la causa por la que se han producido la reducción de las comisiones informativas a todos los grupos políticos del ayuntamiento, estén en el gobierno o en la oposición, cierto es que es una buena manera de ahorrar, pero puestos a hacerlo y hagámoslos en otros estamentos que realmente no se les encuentra su utilidad. Y si las tienen, están desdobladas y sus funciones se confunden y solapan.
Estoy hablando de reducir las comarcas o las diputaciones. Sólo con el sueldo de presidente de la comarca del bajo Aragón, ya se supera la cuantía económica que nos vamos a “ahorrar” con el apagado de farolas. Y el de presidente de la diputación de
Teruel, casi los dobla (74.621€). Si realmente tenemos que empezar a dejar de gastar, dejemos de gastar en esos sueldo exagerados y que tan poco beneficio aportan a la ciudadanía de a pie y a esta provincia dejada por propios y ajenos.
No quiero pensar que la causa de la desinformación al resto de grupos, y en definitiva a los ciudadanos que depositaron su confianza en este grupo, sea sólo eso, un afán de reducir gastos y no una manera de hacer y deshacer a sus anchas en la política
municipal, haciendo lo que considere oportuno sin ni siquiera llegar a informar a la ciudadanía y a sus representantes de forma directa, ya que la mayor parte de las actuaciones nos enteramos por la prensa. Espero y deseo, que una vez salgamos de este bache económico y el ayuntamiento de Alcañiz disponga de los fondos suficientes, se gasten en informar y en volver a tener luz en sus calles y no en proyectos de escaso rendimiento económico para la ciudad y de financiación opaca, como las playas de la
estanca.
Puesto que si hay que reducir gastos, hay que reducir los mas superfluos y mantener los básicos y prioritarios. Y no creo que sea más prioritario sea la ejecución de unas playas antes que el mantenimiento del alumbrado público.
En definitiva, se podría decir que es un plan de ahorro que no ahorra, simplemente recorta.
