
El Camino Inglés. “Ese gran desconocido” (5)
2ª Etapa: Pontedeume-Betanzos. 20k.
Pese a que la mayor parte del Camino inglés está bien señalizada, la empinada salida de Pontedeume es uno de los puntos más problemáticos por la desaparición de alguno de los “mojones” indicativos. Poco después de la salida está el desvío hacia la iglesia de San Miguel de Breamo y, siguiendo por la vía principal, tras unos tres kilómetros de subida se llega a un pequeño lavadero y fuente, donde se puede reponer fuerzas para continuar camino, ya mas llano, hasta el siguiente lugar recomendable para hacer una parada técnica, y a unos 14 kilómetros de la salida nos encontraremos el agradable estuario que conforma la playa de la Alameda, en la desembocadura del río Lambre. Allí está el denominado “ Ponte do Porco”, que es una construcción medieval de la que sobresale una cabeza de jabalí, que hera el animal simbólico de los Andrade, y contemplaremos una de las vistas más pintorescas de ésta etapa.
Después la ruta recorre zonas boscosas y unas cuantas subidas bastante pronunciadas, que pondrán a prueba al peregrino, pero al mismo tiempo nos adentraremos en una zona donde abundan los eucaliptos y unas vistas de los prados que asombrarán al peregrino. La llegada a San Pantaleón das Viñas y al pazo de Montecelo, nos marcará el fin de la parte más dura de la etapa, que por contra es una de las rutas más bonitas de Galicia. A partir de aquí el camino es más llevadero y descenderemos entre bonitas vistas de la ría hasta alcanzar la iglesia de San Martiño de Tiobre, uno de los ejemplares mejor conservados del románico rural de la Provincia de A Coruña, y desde cuya altura se divisa ya Betanzos, enmarcada por el calmo fluir del Mandeo. A las puertas de Betanzos pero ligeramente separada de la ruta, encontraremos otra iglesia remarcable, el Santuario de Nosa Señora do Camiño o dos Remedios, con una apreciable fachada renacentista y su cementerio.
Atravesando el Mandeo por el puente que da a la Porta Vella, dejaremos el caudal del románico rural y austero que nos a traído desde Ferrol para ingresar en el espléndido islote gótico que es Betanzos, antigua capital de una de las siete provincias del reino de Galicia, y amurallado corazón espiritual del trayecto, donde aconsejo visitar las tres joyas que en ésta ciudad se encuentran; San Francisco, uno de los ejemplos supremos del llamado gótico mendicante peninsular, donde yacen los restos de su constructor, Fernan Pérez de Andrade; Santa María do Azougue con su impresionante portada principal y la iglesia de Santiago, con su pintoresca torre del reloj.
Tengo que decir que, desgraciadamente y al igual que en la última parada antes de Santiago, Sigueiro, pues Betanzos también carece de albergue de peregrinos, aunque adelanto que está en construcción pero no se cuando se abrirá. De todas las formas, se puede hablar con protección civil para dormir en el polideportivo, aunque ésta no sea la mejor elección para descansar y reponer las fuerzas para la siguiente etapa, acaso la más exigente de todas con 28 ka de subida en la etapa siguiente, por lo que os recomiendo que os acerquéis a la ciudad y busquéis algún hostal, os garantizo que existe una oferta excepcional a peregrinos. Buena oferta de hospedaje y de gastronomía destacando especialmente lo tradicional de Betanzos, las tortillas de Mesón O Ponte, dicen que son las mejores de España. Comprobadlo.
Próxima etapa: Betanzos- Bruma, 28 Kilómetros, prepararos y.......BUEN CAMINO
