
Camino de Fisterra-Muxia
Después de visitar la catedral de Santiago, se parte hacia el Camino de Fisterra-Muxía desde la Plaza del Obradoiro, el espacio más emblemático de la Ciudad, que se abandona, pasando entre el palacio de Raxoi y el Hospital dos Reis Católicos- antiguo hospital Real, por la desaparecida puerta del peregrino o de la Trinidad.
Después de cruzar ante la iglesia barroca de San Froitoso y su fachada orientada a la contemplación desde el Obradoiro, por lo que se remata con cuatro notables estatuas de las virtudes de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza, el camino avanza por pequeñas y típicas calles, entre la que destaca la de Hortas.
El siguiente destino es la “carballeira” de San Lourenzo, a la que Rosalía de Castro dedica uno de los poemas de Follas Novas. Ya sobre el trazado semiurbano de la ruta nos aproximamos al río Sarella por el que si si seguimos su curso y al atardecer y el día está despejado, desde algunos puntos iniciales es posible contemplar excepcionales puestas de sol sobre la Ciudad de Santiago y la fachada de la Catedral. Ya en el municipio de Amés, el camino alcanza al núcleo de Aguapesada, que conserva un pequeño puente de origen medieval, antes de iniciar la ascensión al alto de Mar de Ovellas, desde el que se contempla en todo su esplendor el valle de A Malata.
Nos encontramos en una zona que ofrece también interesantes ejemplos de arquitectura religiosa, como la iglesia barroca de Trasmonte, y de construcciones tradicionales, que tienen su culminación en el núcleo de Ponte Maceira. Las casas y los restos de algún antiguo molino restaurado, se reparten a ambas orillas del río Tambre, comunicadas por el puente más significativo de todo éste camino. Se trata de una hermosa construcción de finales del siglo XIV, reconstruida en el XVIII, que tuvo durante siglos gran importancia en las comunicaciones entre Santiago y las tierras de Finisterre.
Al otro lado del puente se abre para el caminante la comarca de A Barcela, de gran producción láctea y cárnica.
Ya llegamos al Pazo de Chantela que nos da el paso de entrada a la ciudad de Negreira, pero antes nos detendremos en ésta última y en su puente, donde hay un escudo que representa que con su destrucción corto el paso a los soldados romanos que perseguían a los discípulos de Santiago.
Negreira, Villa de origen medieval y primera etapa del Camino de Fisterra, a la que alude Ernest Hemingway en la novela “por quien doblan las campanas”, tiene en el Pazo de O Cotón, fortaleza medieval restaurada en el siglo XVII, y en la contigua capilla de San Mauro, sus monumentos más característicos.
ALBERGUE: Rúa Patrocino s/n, 22 plazas, 6 plazas para bicicletas, póroximo Albergue a 37km.
BUEN CAMINO.
