
El Camino Fracés, 4º Etapa: Portomarin - Palas de Rei, 22 Km
Hoy en día hay que tener especial cuidado en la salida de la villa de Portomarin, ya que hasta hace dos ó tres años, aún se mantenía el antiguo trazado, el cual nos hacía recorrer la calle principal y cruzar un pequeño puentecillo, que nos conducía eficazmente hasta lo alto del monte, pero hoy, hay que volver sobre nuestros pasos y cruzar de nuevo el viaducto del embalse de Belesar y tomar otro puentecillo, que igualmente nos conduce a lo alto de la cima. No obstante, se puede optar por seguir el trazado de la carretera Nacional, pero con especial cuidado. Yo especialmente, no lo recomiendo, pero allá cada cual. Es más bonito y vistoso el trazado que nos indican, por seguridad y por vistosidad.
Volviendo al trazado de la ruta, decir que es una etapa especialmente monótona; cruzar, volver a cruzar y cruzar unas cuantas veces más la carretera, aunque atravesamos aldeas interesantes dentro de la ruta como Gonzar y Castromaior, aldea que debe su nombre a un castro prerromano y que domina todo el perfil del paisaje local.
Después se van espaciando, poco a poco, lugares como Ventas de Narón, con capilla dedicada a la Magdalena, y Lameiros, aldea ya perteneciente al municipio de Monterroso, con un singular “cruceiro” y una Capilla dedicada a San Marcos. Algo más adelante, en la localidad de Ligonde perviven relevantes ejemplos de tipologías arquitectónicas tradicionales. Tuvo hospital de peregrinos y acogió al Emperador Carlos I y a su hijo Felipe II, los más conocidos peregrinos jacobeos del s XVI.
Casi inmediatamente, el camino se interna en tierras del municipio de Palas de Rei, cruzando muy cerca del templo de Vilar de Donas, antiguo priorato de la Orden de Santiago. El tramo Ligonde-Palas, estuvo protegido desde 1184 y durante siglos, por los caballeros de dicha orden.
La Iglesia de Vilar de Donas, aunque sólo está un poquito apartada de la ruta, es aconsejable entrar y verla, merece especialmente la pena aunque nos alejemos dos Km de la ruta, es además, uno de los ejemplos más conocidos del románico gallego.
Regresando de nuevo al trazado jacobeo, éste nos sitúa ya en la localidad de Palas de Rei, que debería su nombre a un supuesto palacio real construido remotamente en sus inmediaciones.
Como punto final a ésta etapa, sólo comentar que la Iglesia de San Tirso, también merece la pena verla y entrar, ya que aún conserva intacta su portada románica.
LUGARES DE ACOGIDA: Gonzar 20 plazas; Hospital da Cruz 22 plazas; Ligonde 18 plazas; Palas de Rei 64 plazas; Además de éstos albergues, en Palas hay dos nuevos albergues privados, gentes que te ofrecen sus habitaciones a un precio módico y los tres hostales y dos hoteles que existen. Tiene todos los servicios.
BUEN CAMINO
