
Hoy quiero aprovechar que dejé vuestra puerta abierta, que con los tiempos que corren es un orgullo para mi, para aclarar una falacia recurrente en los discursos de políticos y gentes que se dicen del mundo de la cultura en general, del mundo audiovisual y en particular del Cine, a propósito de la gala de entrega de los cada día más universales premios Goya ( nuestro aragonés más universal ) a cargo de la Academia Cinematográfica quien, en boca de su presidente tiene la osadía de reclamar al usuario de internet unos aranceles que dicen son los dineros que faltan a una industria que se está arruinando, la industria del Séptimo Arte.
¿Será posible que yo sea el único idiota del mundo que pague una factura alucinante, por los servicios que disfruto, a una compañía operadora?, ¿ nos llamáis piratas cuando el usuario de internet, solo para enchufarnos ya estamos cargando con unos alquileres de por vida?. Me niego a ser ultrajado pagando.
El juego del operador es el verdadero meollo, porque cobran en base a unos servicios ( como las descargas mal llamadas gratuitas ), cobrar y no retribuir con una porción del pastel a la fuente de la que te nutres es morder la mano que te da de comer, como los piratas de siempre, pero es más fácil cargar con las culpas al ciudadano indefenso, que a unas potentísimas compañías multinacionales que nos cobran y no pagan “el derecho de exhibición” o sea, ver, descargar y revolver en el ciber-espacio como en un mercadillo de rebajas, que es por lo que un 99% (el otro 1% son friquis, a los que antes se les llamaba gente rara) del personal se ha comprado ordenador. Creo que si las compañías pagaran un mínimo rapel o arancel por visita, a los autores, no a las sociedades de gestión de derechos ( como la SGAE que también carga sus miserias en los usuarios), si no a los autores, que somos los que llenamos de contenido el ciberespacio, la cultura iría mejor que nunca, generando tanto o más dinero como otras manifestaciones de seguimiento masivo cual los deportes, etc.
Así que este que os escribe felicitando la trayectoria de este ciber-periódico, ya está harto y quiere decir bien claro, que si alguien cobra por utilizar un recurso basado en difundir lo que no es suyo y no paga por ello es un pirata, ejerce la piratería y está claro que no es el usuario pagano, ni el autor que no cobra, luego serán los “PIRATAS” son los intermediarios de toda la vida, mal llamados Compañías Operadoras amparados por un gran vacío en la legalidad vigente ( da miedo pensar en que manos estamos ), los que multiplican sus beneficios a cargo de todo el mundo. Feliz año “Mariano”.
