Opiniones

Walter Huerta

Argentina: Aníbal Fernández podría ser ministro de Daniel Scioli

La presidente Cristina Kirchner se puso la campaña al hombro

Después de escuchar durante casi tres horas el discurso de la presidente Cristina Kirchner, aplicando claramente el discurso duro cristinista, es decir, su gobierno no tiene culpa alguna por la inflación, por la insoportable inseguridad, por la falta de cloacas, por la falta de agua potable, por el cierre de frigoríficos por la imposibilidad de poder exportar,  por los graves hechos de un corrupción de su gobierno que ya tiene al vicepresidente Amado Boudou doblemente procesado por cohecho y por enriquecimiento ilícito y que ya están condenados por hechos de corrupción tres funcionarios de su gobierno como son los casos de Felisa Miceli, Romina Picolotti y Ricardo Jaime.

El interrogante que me generó después del discurso de la presidente Cristina Kirchner es si ese modo de comunicar le va a servir al candidato presidencial kirchnerista, Daniel Scioli, para sumar votos independientes de clase media, que es la porción de la sociedad argentina que le dio la espalda en la elección presidencial del pasado 25 de octubre.

La presidente Cristian Kirchner al dar su discurso se olvida que dentro de 42 días va a tener que dejar la presidencia para dar lugar al nuevo presidente que saldrá de las urnas el próximo 22 de noviembre, con lo cual cuesta entender que quiera presentar a dos candidatos para ocupar la Corte Suprema de Justicia, porque por un lado hoy solamente existe una vacante ya que el juez Fayt va a renunciar a partir del 11 de diciembre, es decir, cuando Cristina Kirchner ya no sea presidente y además es poco serio que una presidente a menos de un mes y medio de entregar el poder quiera poner a un juez en el máximo tribunal de justicia del país, cuando claramente eso va ser obra del próximo presidente que asuma la presidencia a partir del 10 de diciembre.

Además cuesta entender como una presidente que quiere que su delfín político gane la elección presidencial y acceda a la máxima magistratura del país, durante tres horas de discurso no nombre ni siquiera una vez el apellido Scioli, con lo cual queda claro que la presidente Cristina Kirchner quiere solamente usar al actual gobernador de la provincia de Buenos Aires solamente par ganar la elección presidencial, pero que una vez consumado ese objetivo, ella va a seguir ejerciendo el poder desde El Calafate e instrumentando todas las medidas de gobierno a través del candidato a vicepresidente Zanini.

Por otro lado, según algunas fuentes kirchneristas, sostienen que en el caso de que Scioli sea presidente, Aníbal Fernández podría estar ocupando algún ministerio del futuro gobierno sciolista, ya que la presidente Cristina Kirchner atribuye la derrota de Aníbal Fernández en las elecciones de la provincia de Buenos Aires a operaciones políticas diseñadas desde el sciolismo, porque argumentan que nadie deja entrar a cámaras de televisión a una cárcel para entrevistar a un condenado sin tener el aval y el permiso político para poder hacerlo, y no hay que olvidarse que la cárcel donde se aloja el condenado Lanatta depende del gobierno de la provincia de Buenos Aires que est a cargo de Daniel Scioli y el servicio penitenciario lo maneja su ministro de Justicia Ricardo Casal. Con lo cual sumar a Aníbal Fernández a un hipotético gabinete sciolista seria un pedido del kirchnerismo por el compromiso que demostró Aníbal durante su gestión como Jefe de Gabinete de la presidente Cristina Kirchner.

Por otro lado la presidente Cristina Kirchner no evidenció ninguna autocrítica con respecto a la pérdida de votos que viene sufriendo el kirchnerismo en las últimas semanas, ya que en las elecciones primarias (PASO) de agosto Scioli obtuvo un 38,6% de los votos y en las elecciones del pasado 25 de octubre Scioli obtuvo un 36.6% , es decir que bajó dos puntos, a pesar de que hace bastante tiempo que el kirchnerismo quiso instalar que ya había ganado y ahora tiene que pelear el ballotage con Mauricio Macri, que viene creciendo claramente en la intención de voto ya que en las PASO el líder de Cambiemos obtuvo alrededor del 25% y ahora en la última elección alcanzó el 34% de los votos, es decir que creció en más de 9 puntos de intención de voto.

Además tenemos que destacar la gran victoria de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, que le ganó claramente al candidato kirchnerista Aníbal Fernández, y se impuso en varios municipios del conurbano bonaerense y en muchísimos municipios del interior de la provincia, generando un gran cambio en la composición política de la provincia de  Buenos Aires.  Está claro que Mauricio Macri no se equivocó en su estrategia de no acordar con Massa en territorio bonaerense, ya que Vidal le aportó los votos que dieron lugar al ballotage conjuntamente con el contundente apoyo que obtuvo Macri en la provincia de Córdoba, donde claramente los cordobeses votaron masivamente por el candidato del cambio, es decir, por el candidato presidencial del Frente Cambiemos Mauricio Macri.

Me da la sensación que esta desesperación que demostró ayer Cristina Kirchner por querer convencer a los argentinos para seguir con este modelo, demuestra que el kirchnerismo, mas allá de lo que diga el relato de la presidente, está en retirada, ya que la sociedad argentina perdió el miedo y se convenció que se puede vivir mucho mejor a través de un cambio en el gobierno, que demuestre mayor sensibilidad social, que demuestre que el país puede crecer y desarrollarse a partir de la potenciación de las economías regionales, a partir de las exportaciones, a partir de una educación pública, gratuita y de calidad que le garantice igualdad de oportunidades a todos los argentinos más allá del lugar donde hayan nacido, a partir de una decisión política de un gobierno que quiera terminar con el narcotráfico que empuja a miles de jóvenes y a sus familias a la desesperación porque ni siquiera en la provincia de Buenos Aires encuentran centros gratuitos donde acudir con sus hijos que son víctimas del paco, entre tantos otros flagelos que padece la sociedad argentina.

A modo de conclusión está claro que la Argentina necesita un cambio, y no solamente un cambio de modelo económico, sino que necesita un cambio mucho más profundo que ayude a que la Argentina se incorpore al concierto de las naciones serias, con lo cual queda claro que la opción electoral de cara al ballotage del próximo 22 de noviembre que representa el cambio, es la opción de Mauricio Macri, que ya dio muchas muestras a lo largo de sus ocho años de gestión en la ciudad de Buenos Aires que el cambio es posible y además queda claro que lo que hizo en la ciudad de Buenos Aires se puede repetir en todo el país.

 

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