Opiniones

Walter Huerta

La Presidente de la Argentina, Cristina Kirchner, se recupera de la operación en el cráneo

Hubo momentos de incertidumbre, momentos en los cuales no se sabía la gravedad de la patología que padece la presidente, y todo esto se generó a raíz de la muy escasa información oficial, muy típica de este gobierno, aunque esto signifique angustia y preocupación para muchos argentinos.

El pasado sábado por la tarde Cristina Kirchner se sometió a estudios en una clínica para determinar los orígenes de los fuertes dolores de cabeza que padecía, pero sin embargo tras conocerse los resultados de dichos estudios, la mandataria se retiró de la clínica con rumbo a la quinta presidencial y con la recomendación médica de tomarse 30 días de licencia para poder recuperarse de esta dolencia.

Pero el lunes al mediodía todo cambio drásticamente, al informarse que la Presidente debió ser internada de urgencia tras padecer unos dolores en el brazo izquierdo, producto de una hematoma alojado cerca del cerebro. Con lo cual los facultativos decidieron intervenirla a través de una operación quirúrgica que consistió en la extracción de ese coágulo.

Finalmente la operación se realizó con éxito y la presidente Cristina Kirchner deberá permanecer 30 días de reposo, para poder recuperarse de esta intervención.

Ahora el problema es la parte política, ya que Cristina Kirchner posee una forma de conducir muy particular, ya que todas las decisiones que toma su gobierno pasan por ella, ya sean estas importantes o no, ya que casi ningún ministro de su gobierno tiene poder real, y a casi todos la información sobre el estado de la Presidente les llega a cuenta gotas y en forma tardía.

Este es el gran problema actual para el gobierno, ya que debido a la licencia presidencial, el vicepresidente Amado Boudou quedó a cargo del Ejecutivo, pero el problema es que Boudou posee una alarmante imagen negativa frente a la sociedad, producto de la gran cantidad de denuncias en la Justicia debido a su presunto enriquecimiento ilícito. Es mas, hasta la semana pasada, Amado Boudou no aparecía en casi ningún acto público junto a la Presidente, ya que su aparición afecta a la imagen del gobierno y a la imagen de sus candidatos, ya que el próximo 27 de octubre hay elecciones legislativas en la Argentina, y la presencia del Vicepresidente puede ocasionarle pérdida de votos a los candidatos del oficialismo.

Habrá que ver que sucede en las próximas semanas con un gobierno que debe tomar decisiones importantes en varios problemas que afectan a la actualidad argentina, tal como la posibilidad de un nuevo default de la Argentina, la insostenible inflación por mas que el gobierno quiera ocultarla a través de índices estadísticos poco creíbles, la creciente presión sobre la cotización del dólar, el problema con Uruguay sobre la producción de la pastera ubicada en Fray Bentos (Uruguay), la creciente inseguridad, etc.

El dilema actual del gobierno pasa por dos vertientes, la primera consiste en evaluar la posibilidad de ampliar la mesa chica en la cual se toman todas las decisiones gubernamentales, o persistir en el funcionamiento actual donde todo pasa por una Presidente, que empieza a mostrar debilidad en su salud personal.

 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image