Opiniones

Walter Huerta

ARGENTINA: Entrevista a la Senadora (PRO) Gabriela Michetti

“La gestión de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires le dan credenciales para disputar la elección nacional”

P: Después de estos años donde quedó dañada la imagen de la Argentina y en el caso de que Mauricio Macri llegue a la presidencia del gobierno. ¿Qué tipo de políticas van a desarrollar en el plano internacional que aseguren un proyecto serio de desarrollo a largo plazo?

G.M.: Argentina debe posicionarse nuevamente en el escenario internacional  como un país serio, en el que la seguridad jurídica esté garantizada tanto para nuestros habitantes como para los extranjeros que quieran venir a invertir y a trabajar con nosotros;  un país en el que la corrupción no sea tolerada y para el que las relaciones con el mundo sean una prioridad. Desde hace algunos años, estos valores o bien se han perdido o, en el caso de nuestros lazos con otros países, la elección de nuestros “socios” ha sido desacertada, basada en una ideología anacrónica y no en el verdadero provecho de nuestra patria. Tanto con los países de la región como con el resto de las naciones tenemos la convicción de que podemos aprovechar muchísimo mejor las fortalezas de la Argentina.


P: La Argentina tiene una de las reservas más importantes del mundo, en cuanto a recursos energéticos no convencionales. ¿Qué proyectos tienen pensado para lograr la llegada de inversiones que permitan desarrollar el potencial de Vaca Muerta?

G.M.: Los recursos energéticos son clave para el desarrollo de nuestro país y constituyen una de nuestras riquezas más preciadas. Sin embargo, y lo que resulta una síntesis de lo que se ha hecho en los últimos años, nuestro país hoy no logra el autoabastecimiento y debe importarlos. Vaca Muerta y otros yacimientos necesitan ser desarrollados y para ello las inversiones son esenciales. Nuestra idea es crear un marco adecuado para la llegada de la inversión extranjera, en el que se consagre la protección de los intereses nacionales al tiempo que, obviamente, se ofrezcan beneficios razonables a los que se decidan a  apostar por el desarrollo de las cuencas. Con seriedad, respeto por las normas y transparencia esto puede lograrse, como en cualquier país normal sucede.

P: La Argentina en general ha disminuido su nivel educativo. ¿Alcanza con aumentar las presupuestos en materia de educación para lograr mejores niveles cognitivos, o se debería generar una estrategia mas amplia que abarque el desarrollo educativo y social?

G.M.: Este es un tema que duele, y mucho. De ser el ejemplo de Latinoamérica, hoy no alcanzamos el nivel deseado. Esto no es subjetivo: los exámenes de nivel del año pasado lo demostraron palmariamente. Necesitamos un cambio profundo, en el que revisemos toda la cadena educativa. La inversión del Estado en educación es esencial, pero no basta si no mejoramos también la capacitación de los maestros, los contenidos que se imparten y la metodología de enseñanza, y si no interpelamos a los padres respecto de su rol como educadores, de los valores que deben inculcar en los chicos, y de su relación con la escuela y los docentes. Un ejemplo: cuando yo iba a la escuela, si me ponían una mala nota  mis papás me regañaban. Hoy vemos a diario casos en los que, ante una mala nota, los padres van a la escuela a increpar a los docentes. En suma, esto no se arregla con dinero sino con una estrategia multifocal, sostenida y monitoreada sobre la base de indicadores de calidad y de equidad educativa que hoy están muy deteriorados.


P: Claramente en los últimos años en la Argentina viene aumentando el nivel de inseguridad y narcotráfico. ¿Qué tipo de políticas de gestión se deberían desarrollar para alcanzar soluciones que permitan una mejor calidad de vida para la gente?

G.M.: Respecto del narcotráfico, debemos identificar que la cuestión es sumamente compleja porque la droga no sólo enferma a los consumidores, sino que el dinero sucio corrompe a muchos funcionarios públicos, desde las fuerzas de seguridad hasta la Justicia.  Asimismo, y esto es dramático, en muchas comunidades carecientes los narcos son hasta bien valorados por la gente, ya que llegan a suplir funciones de un Estado ausente. Si la única forma de llegar a un hospital para alguien que vive en la selva es gracias al narco de la zona porque ambulancias no hay, pues allí tenemos una relación de fidelidad perversa. Se necesita un marco normativo estricto, que apunte contra los narcotraficantes, y agencias de control que hagan cumplir estas normas de manera profesionalizada y sin corrupción. Una Justicia que actúe de manera ejemplar, y una clase política que tome partido de manera decidida en esta lucha. Por otro lado, tenemos que pensar en los adictos e invertir en su tratamiento, recuperación e inserción en la sociedad, a través del estudio y el trabajo. Promover el deporte entre los jóvenes es otro elemento esencial. Y sobre todo, como sucedió por caso en Medellín, llevar ciudadanía y derechos allí donde hay marginalidad y mano de obra disponible para los dealers. Si en esa selva que mencioné antes se construye un centro de salud, el pobre ya no necesitará pedirle al narco que lleve a su mujer a quien se le complicó el parto 200 km hasta la ciudad.

P: Algunos economistas pronostican para este año una disminución de la actividad económica con un alto nivel de inflación. ¿Cuál es su opinión frente a este panorama complicado, y cuáles serían los fenómenos patológicos que provocaron esta situación?

G.M.: Esos pronósticos ya se están dando. La inflación está pulverizando el ingreso de los que menos tienen (que siempre son los que peor la pasan con la inflación), la puja salarial hizo que no comenzaran las clases a tiempo en casi todo el país,  y hay indicadores claros como el parate absoluto en ventas de vehículos  o en la industria de la construcción que dan cuenta de la gravedad del problema. Frente a esto, no vemos un programa económico sino anuncios tras anuncios con medidas tan probadamente inútiles como el control de precios de los alimentos o las trabas a las importaciones de productos que aquí ni siquiera se fabrican, que parecen arrestos voluntaristas en medio de la niebla. Se ha intentado mantener el consumo interno a rajatabla, insuflando millones y millones a la economía, y esta ficción hoy nos está costando muy caro.


P: En la actualidad el Frente Renovador que lidera Sergio Massa capta una porción del voto no kirchnerista, a pesar de que fue Jefe de Gabinete de la presidente Cristina Kirchner. ¿Por qué cree que la gente no vincula a Massa con el kirchnerismo?

G.M.: Yo no estoy segura de eso. Creo que Sergio Massa ha basado su discurso en inflación y en inseguridad, dos temas que golpean duramente al electorado de la provincia de Buenos Aires (el mayor distrito electoral del país y donde se concentran los sectores más vulnerables también), y eso le ha dado buenos resultados sin tener que decir cuáles son sus ideas de fondo. El peronismo nos tiene acostumbrados desde hace muchos años a una oscilación que según el humor social va de derecha a izquierda y luego regresa, con nombres diferentes, como menemismo, kirchnerismo o frente renovador, pero que en esencia surgen de la misma matriz, representan lo viejo y han gobernado los últimos 25 años la Argentina, con los resultados a la vista.

P: Según las encuestas, la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires tiene un alto nivel de aprobación. ¿Con esto alcanza para llegar a la presidencia del gobierno o se debería aumentar la base de construcción política que ayude a recuperar en el futuro la institucionalidad en la Argentina?

G.M.: La gestión de Mauricio Macri en la ciudad le dan credenciales para disputar la elección nacional, pero por supuesto el PRO necesita de una construcción nacional plural y sostenida en la cual apoyarse. Hoy eso ya existe: estamos en todas las provincias y crecemos día a día con el trabajo de miles y miles de vecinos y vecinas que quieren un país mejor. Estamos muy felices en haber logrado en menos de 10 años de existencia una fuerza nacional con aspiraciones de gobernar a la Argentina.

P: Usted ya confeccionó un binomio exitoso junto a Mauricio Macri. ¿Se podría repetir esa fórmula en una elección presidencial?

G.M.: No quiero hablar de eso ahora, ni puedo hacerlo por una cuestión de respetos a los ciudadanos que me eligieron Senadora por la Ciudad de Buenos Aires y a quienes me debo. Más adelante surgirá de manera natural la decisión sobre mi futuro político, no debemos apurar los tiempos.

P: También se habla claramente de su posibilidad de ser la próxima Jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de que a Usted no le gusta hablar por anticipado sobre las candidaturas. ¿Qué le atrae mas, los temas de la Ciudad de Buenos Aires o los grandes temas nacionales?

G.M.: Insisto, te pido disculpas pero sé que cualquier opinión mía al respecto puede generar repercusiones que no quiero. Sólo te digo que Buenos Aires es mi ciudad y que Argentina es mi país, que los amo profundamente, y que desde el lugar que sea trabajaré siempre por un mejor futuro.

P: Mauricio Macri, como líder de PRO, sostiene la idea de conformar una Tercera Vía.
¿En qué consiste este proyecto? ¿A su criterio, esta idea ayudará a que la Argentina se encuadre dentro del concierto de las naciones serias que trabajan para eliminar la pobreza y lograr una mejor justicia social?

G.M.: La tercera vía, más que un partido, es una forma distinta de hacer política, por y para la gente. Ya no se puede gobernar más a través del relato o escondiendo las cifras; tener inflación en el siglo XXI es no saber gestionar. Por eso es hora de que dejen paso a la nueva dirigencia. Allí está plantado Mauricio. El país necesita reglas claras para progresar y estoy convencida de que es posible estar mucho mejor de lo que estamos hoy. Nuestra opción es y será siempre por los que menos tienen, pero sin populismo sino con crecimiento y desarrollo en serio.

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