Opiniones

Walter Huerta

EPreocupante situación política-jurídica en la Argentina

Grave maniobra para remover al Juez que investigaba al entorno familiar de la Presidente argentina Cristina Kirchner

Cuando en la facultad nos enseñaban cómo funciona el sistema republicano, nos explicaban que el valor fundamental de este principio republicano es la división de poderes,  para que de algún modo los excesos que podrían suceder por parte de uno de los poderes del estado pudiese ser corregido en una suerte de balance por otro poder independiente para que de ese modo se genere el normal funcionamiento de la República.

Pero hace pocos días la presidente de la Argentina posibilitó a través de sus operadores en la Justicia Federal que removieran a la Juez Bonadio, que era el juez que llevaba adelante la causa Hotesur que es una causa que involucra muy seriamente a la familia presidencial.

Es un grave hecho que afecta al funcionamiento de la República ya que de algún modo la presidente Cristina Kirchner está dando una señal a todo el sistema jurídico de la Argentina, para advertirles de algún modo que aquel juez que se jacte de intentar de investigar a la Presidente o a la familia presidencial va a terminar removido de esa causa.  Da la sensación que el partido gobernante promulga la democratización de la Justicia pero en la medida en que las investigaciones judiciales no afecten los intereses políticos ni personales de la presidente Cristina Kirchner, ya que de modo contrario y en un país normal la persona que ejerce la Presidencia de la Nación, en este caso la presidente Cristina Kirchner, tendría que ser la primera en darle una total transparencia a toda su gestión y a todas sus declaraciones juradas, y si de algún modo un Juez de la Nación, como el removido Juez Bonadio, decide investigar al entorno presidencial la Jefa de Estado debería ajustarse a derecho y dar todas las explicaciones del caso frente a la Justicia, de manera tal de preservar la investidura presidencial y generar seriedad y seguridad jurídica tanto para los argentinos como para aquellos que quieran venir a invertir a la Argentina.

Pero es muy evidente que la mirada de la presidente Cristina Kirchner solamente apunta a salvar a su entorno personal y familiar sin importarle que en la búsqueda de ese objetivo termine de manchar la reputación de la Argentina como país.

Da la sensación que el objetivo  de la Presidente de la Argentina está muy lejos de generar transparencia y respeto a los valores democráticos porque si de algún modo el objetivo de la Jefa de Estado hubiese sido preservar la valores de la República  tendría que haberle pedido la renuncia al Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, que está doblemente procesado por cohecho y por falsificación de documento público o tendría que haberle pedido la renuncia a su ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, que fue el responsable político de la tragedia ferroviaria de la estación Once donde murieron 51 personas y hubo más de 700 heridos.

Queda claro que la Argentina necesita un cambio profundo, y cuando digo un cambio profundo no me estoy refiriendo solamente a un cambio de plan económico sino a un cambio en la forma de relacionarnos, en la forma de hacer política, un cambio real que ponga al Estado al servicio de la gente y no al servicio de un partido político tal como lo viene haciendo en forma lamentable la presidente Cristina Kirchner.  Incluso hace unos días el candidato a presidente por el partido político de la presidente Kirchner, el actual gobernador Daniel Scioli,  realizó un acto político en el mismo día que removieron al juez que investigaba a la familia presidencial, y no hizo ninguna declaración con respecto a este gravísimo hecho que afecta la imagen de la Nación Argentina.

Es esperable que a partir de las elecciones presidenciales de octubre la Argentina pueda lograr un cambio a través de un triunfo del sector opositor representado por el líder del partido PRO, Mauricio Macri, que es el actual Gobernante de la ciudad de Buenos Aires, para que la Argentina vuelva a insertarse en el mundo y que a su vez se convierta en un país atractivo para la llegada de inversiones que generen puestos de trabajo, y que esto ayude para disminuir el actual 28,7% de pobres con los que cuenta la Argentina , a pesar de la "década ganada" que expresa el partido de Cristina Kirchner y de Daniel Scioli.

 

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