Opiniones

Walter Huerta

Argentina: Idas y venidas por la confiscación de YPF

LAS IDAS Y VUELTAS DEL MINISTRO DE ECONOMÍA ARGENTINO, AXEL  KICILLOF,
 CON RESPECTO AL ACUERDO CON REPSOL POR LA CONFISCACIÓN DE YPF.

Hay países que suelen desarrollar políticas de largo plazo, con
previsibilidad, con coherencia y con una mirada de largo plazo, pero
lamentablemente esta no es la visión del gobierno argentino presidido
por Cristina Kirchner. Y uno de los ejemplos que grafica este modo de
gobernar es la negociación con la empresa Repsol, después de la
confiscación de la empresa petrolera YPF.

Allá por el año 2012 el actual ministro de Economía argentino, Axel
Kicillof manifestaba que "a la empresa Repsol no le daremos ni un
centavo", para que luego mas adelante pasara a emitir la siguiente
frase: "No era el interés perjudicar a Repsol", dijo. Este es el gran
problema del gobierno argentino, y es que tanto los ciudadanos de este
país como así también los mercados de crédito internacionales no le
creen, porque estas idas y vueltas, donde se cambia abruptamente el
discurso en tan poco tiempo frente a la misma problemática, espanta a
aquellos inversores que podrían potencialmente invertir en este país.

El gobierno de Cristina Kirchner siempre fue detrás de los problemas y
muy pocas veces se anticipó a los mismos, pero cuando los problemas
empiezan a manifestarse públicamente, tal es el caso de los cortes de
luz por más de 30 días, la enorme disminución de las reservas del
Banco Central, la disparada del dólar, la insoportable inflación que
erosiona los ingresos de los asalariados, y la cada vez mas pesada
factura de importación de energía, que es una de las grandes causas de
la disminución de las reservas del Banco Central, es en ese momento
cuando el gobierno toma nota o se da cuenta que con el relato no alcanza
para ocultar los grandes problemas estructurales de la economía
argentina.

Y es allí cuando comienza el apuro del lado argentino para encarrillar
las negociaciones con la empresa Repsol, porque por un lado después de
la brusca devaluación llevada a cabo en Argentina en el pasado mes de
enero, el gobierno tiene la necesidad de poder anunciar alguna noticia
positiva y porque además los plazos corren en la negociación, ya que
el próximo 7 de mayo vence el plazo que tiene el gobierno argentino
para poder compensar a Repsol, ya que la legislación local establece un
período de dos años para que se efectúe la compensación, y en el
caso de no lograr un acuerdo, quedaría abandonada la expropiación y
toda la situación volvería a la etapa previa a la nacionalización.
Con lo cual esto significaría un duro revés para el gobierno argentino
y se sumaría al extenso listado de fracasos políticos de la gestión
de la presidente Cristina Kirchner.

No obstante según algunas fuentes consultadas, las negociaciones
transitan a un buen ritmo y podrían anunciar un acuerdo en pocas
semanas.

Lo que todavía resta saber es si esta negociación, en el caso de que
se concluya exitosamente, va a ser un atractivo para la llegada de
inversiones, es decir de dólares frescos, que pasen a engrosar las
disminuidas reservas del Banco Central, o si la generación de confianza
y previsibilidad todavía seguirá siendo un deseo lejano del gobierno
argentino.

Lo que sí está claro es que si el actual ministro de Economía, Axel
Kicilloff, tiene la verdadera intención de generar confianza en los
mercados internacionales, va a tener que abandonar frases tales como "a
Repsol no le daremos ni un centavo", porque lógicamente ese tipo de
manifestaciones espanta a los inversores, y además va a tener que
demostrar que en la Argentina no se CAMBIAN TODOS LOS DÍAS LAS REGLAS
DE JUEGO.

 

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