OPINIÓN4

La pasión de un pueblo
Manuel López Gascón
Comienza la semana grande de la comarca del Bajo Aragón. Durante unos días todo lo demás quedará en segundo plano, semiolvidado por las celebraciones de la Semana Santa. Nadie en estos pueblos permanecerá ajeno al evento, y decenas de miles de forasteros se acercarán hasta aquí para estremecerse con el estruendo de bombos y tambores.
Es imposible dejar de ver el paralelismo entre las representaciones religiosas de unos hechos acaecidos hace dos mil años y la proximidad con otros acontecimientos de la máxima actualidad. La pasión de Cristo como metáfora de la pasión de un pueblo.
Una sociedad que ha sido traicionada por los suyos. Que padece penalidades porque la justicia politizada se lava las manos. Que tiene que arrastrar la pesada cruz de los dispendios y mangancias de tantos políticos. Que soporta la corona de espinas de los impuestos y los recortes sociales. Que sufre el escarnio de ver cómo se indulta a los ladrones. Y como hace dos mil años, los justos pagan el castigo por los pecados de los malvados.
Se dice que Cristo resucitó a los tres días, en aquellas tierras bañadas por el Jordán ¿Cuánto tardará en revivir este nazareno de orillas del Ebro?




