Los Humanistas esperan que Urquizu pida disculpas por “tales despistes”

El Consejo Científico del Instituto de Estudios Humanísiticos (IEH) y representantes de los seis grupos de investigación universitarios de España y el Extranjero que forman parte de este instituto, se reunieron el pasado 22 de enero para analizar las palabras del alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, en el último pleno municipal, donde apocó al actual Instituto comparándolo con su proyecto. 

En su comunicado, los Humanistas manifiestan que “estamos seguros de que el señor Urquizu sufrió en el Pleno del Ayuntamiento del pasado día 19 de enero una serie de lapsus respecto a la labor científica y académica del IEH que con toda seguridad rectificará pidiendo disculpas por tales despistes. No cuadra en absoluto que quien es un buen profesor de Sociología en excedencia de la Universidad Complutense y un buen miembro del PSOE diga todas estas cosas abrazando un pensamiento neoliberal del que él mismo reniega en su intervención, y no cuadra en absoluto, repetimos, salvo que haya tenido un mal día y no pensara bien lo que estaba diciendo”.

El comunicado íntegro de los Humanistas es el siguiente:

COMUNICADO DEL CONSEJO CIENTÍFICO DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS Y DE LOS REPRESENTANTES DE LOS SEIS GRUPOS DE INVESTIGACIÓN ESPAÑOLES Y EXTRANJEROS QUE COLABORAN EN LAS PUBLICACIONES DEL CENTRO Y LAS PATROCINAN

Ante las injustas declaraciones sobre el Instituto de Estudios Humanísticos (IEH) realizadas por el señor don Ignacio Urquizu Sancho, Alcalde de Alcañiz -que a su vez es el Presidente del Comité Ejecutivo de dicho centro- en el Pleno del Ayuntamiento celebrado el pasado 19 de enero, el Consejo Científico del instituto, reunido telemáticamente el día 22 de enero en sesión ordinaria a las 17 h. y en sesión extraordinaria a las 18,15 h., hace público el siguiente comunicado con la misma unanimidad con la que también lo apoyan los representantes de los seis Grupos de Investigación universitarios españoles (Cádiz, Extremadura, Almería y Málaga) y extranjeros (Lisboa y México), que colaboran en las publicaciones del centro y las patrocinan, y que han sido invitados a estar presentes en dicha sesión ordinaria para expresar su parecer al respecto:

“Dejamos claro, en primer lugar, que dichas declaraciones son del dominio público por estar grabadas en el canal YouTube: como puede comprobarse, el Sr. Urquizu las hizo, como acostumbra, en un tono de total serenidad y simulando retóricamente que se negaba a hacer valoración alguna sobre el centro, cuando la realidad es que acababa de lanzar el peor de los ataques contra el instituto, como pasamos ya a evidenciar.

Comenzamos por lamentar ese lapsus memorístico del señor alcalde perdonando la vida al IEH (“miren, miren, si quieren lo dejamos [existir]”) y permitiéndole “que sigan haciendo el seminario anual. Esa es toda la aportación que harán”. Estas palabras nos obligan a recordarle, sobre todo, que, lejos de su afirmación, el centro descuella, a nivel nacional e internacional, por su enorme labor de investigación.

El instituto, en efecto, ha publicado ya más de 100 volúmenes ( www.estudioshumanisticos.org), de los que su mayor parte han sido coeditados, con el pie de imprenta Alcañiz-Madrid, entre el IEH y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los últimos volúmenes sacados a la luz llevan el pie de imprenta Alcañiz (IEH)- Lisboa (Centro de Estudos Clássicos)- México (Universidad Nacional Autónoma de México). Confiamos en que la incontrovertible fotografía que acompaña este comunicado refresque la memoria sobre el número de publicaciones del centro, cuya calidad pone de manifiesto no ya la alianza editorial con el CSIC durante más de quince años y la actual internacionalización del centro, sino la magnífica valoración que, insistimos una vez más, alcanza el mismo en el Scholarly Publishers Indicators (SPI).

Sentimos, además, que el señor Urquizu no contemple que el costo de edición de esos 100 volúmenes puede rondar los 500.000 € y que ni el Ayuntamiento ni el Instituto de Estudios Turolenses (IET) han abonado prácticamente nada de ellos. Todas esas publicaciones han sido costeadas, fundamentalmente, por proyectos de investigación de los Grupos de Investigación universitarios implicados en el IEH a lo largo de su historia, por los servicios de publicaciones o por los departamentos de esas mismas universidades, y por otras entidades colaboradoras para las que ha representado un honor coeditar con un centro tan prestigioso como el nuestro.

Lamentamos, por otro lado, que el señor alcalde haya tratado de reducir la labor académica del IEH a un “seminario anual”, apocando la labor de un centro que ha dado vida al lema “Alcañiz ciudad del motor, motor de cultura”: de justicia era que él hubiera valorado como debía los numerosos Cursos Interdisciplinares de Humanidades realizados, y de justicia era que él hubiera traído a colación como debía los no menos numerosos Congresos Internacionales de Humanismo y Tradición Clásica celebrados.

Esos cursos y congresos, junto con otras muchas actividades académicas que es imposible relacionar aquí, han enriquecido cultural y económicamente a Alcañiz, al Bajo Aragón y a la provincia de Teruel: así supo verlo nuestro añorado senador y alcalde don José María Pascual Fernández-Layos, y así lo han visto después alcaldes de ideología tan dispar como don Carlos Abril Navarro, fundador del IEH, doña Amor Pascual Carceller, Alcaldesa inolvidable, y don Juan Carlos Gracia Suso, nuestro último regidor antes de que soplaran estos incomprensibles e injustos vientos adversos contra las cañas de las Humanidades en Alcañiz.

Consideremos, a tales efectos, que la hermosa ciudad del Guadalope ha sido cuna de humanistas desde el siglo XV al XVIII y disfruta de un patrimonio cultural que, ciertamente, es de todo el mundo, como afirma el señor Urquizu. Eso es así. Pero no menos cierto es que, a la hora de abordar su estudio, solo pueden hacerlo con la solvencia necesaria los filólogos clásicos. Y buena prueba de ello la tiene nuestro alcalde -y este es el mejor ejemplo que cabe esgrimir ahora- en las supuestas “pinturas” que han aflorado recientemente en la fachada del Ayuntamiento, “pinturas” o, por mejor decir, inscripciones que no han de abordar los profesionales del mundo del arte, como ha defendido el Concejal de Cultura en una sesión del Ayuntamiento también grabada, sino que necesariamente hemos de estudiarlas quienes sabemos latín y griego. Así lo ha evidenciado ya el Prof. Maestre y así lo hubiera querido demostrar ya él en público dentro del Curso Interdisciplinar de Humanidades del año 2020, que se negaron a viabilizar tanto la Alcaldía de Alcañiz como el Instituto de Estudios Turolenses cuando, sin embargo, viabilizaron la actividad de “Alcañiz Lee” con la subvención destinada a nuestro instituto para el pasado año.

Es de lamentar, por otro lado, que el señor Urquizu diga que ya en el Comité Ejecutivo del IEH del 26 de noviembre de 2019 propuso a la dirección del IEH la misma transformación que hizo pública al director en la reunión de Madrid del 21 de septiembre de 2020: en 2019 lo que el señor alcalde puso sobre la mesa era la idea de que el IEH comenzara a trabajar para convertirse en el plazo de tres o cuatro años en un Instituto Universitario o Interuniversitario de Investigación; pero, en 2020, lo que pretende es integrar el IEH en su Instituto de Patrimonio Histórico, Humanidades y Desarrollo Local. La primera idea es la que en justicia le corresponde y puede llevar a cabo el centro, la segunda llevaría al instituto a perder sus veintiún años de trabajo en los índices bibliométricos, argumento este que sentimos que no se entienda o no se quiera entender.

Afirma, por último, el señor Urquizu que su proyecto es universitario y que el del IEH no lo es, y añade que va a instaurar la sociedad del conocimiento en Alcañiz, poblándolo de proyectos de investigación y de tesis doctorales. Olvida interesadamente que la mayor parte de los trabajos científicos publicados por el instituto son tesis doctorales de Humanismo y Tradición Clásica realizadas con Proyectos de investigación y Redes de Excelencia de rango nacional en unos casos e internacional en otros; silencia que bastantes de esas tesis doctorales se han defendido en la propia ciudad del Guadalope; pasa por alto que muchos de esos trabajos han obtenido premios de investigación tanto a nivel autonómico y nacional como internacional; y no se percata de que, entre esas investigaciones, figuran obras de Sobrarias, Palmireno, Gómez Miedes, Nipho, etc., que permiten conocer cada día mejor la historia del Humanismo alcañizano.

Pero hora es ya de terminar con elegancia, pero también con contundencia: los suscriptores de este comunicado estamos seguros de que el señor Urquizu sufrió en el Pleno del Ayuntamiento del pasado día 19 de enero una serie de lapsus respecto a la labor científica y académica del IEH que con toda seguridad rectificará pidiendo disculpas por tales despistes. No cuadra en absoluto que quien es un buen profesor de Sociología en excedencia de la Universidad Complutense y un buen miembro del PSOE diga todas estas cosas abrazando un pensamiento neoliberal del que él mismo reniega en su intervención, y no cuadra en absoluto, repetimos, salvo que haya tenido un mal día y no pensara bien lo que estaba diciendo.

Eso es lo que creemos. Pero, si eso es no es así, y resulta que el señor alcalde persiste en lo que dijo en el citado pleno consistorial, le rogamos encarecidamente que comprenda que ese “Humanismo digital del siglo XXI” (“que los algoritmos tengan valor y ética, que la inteligencia artificial tenga en cuenta la filosofía y los valores de las personas...”) no ha de excluir de ninguna manera el estudio del Humanismo clásico que floreció en Alcañiz del siglo XV al XVIII.

Recuerde el señor Urquizu que, como bien demuestra el lema Humani nil alienum (“Nada de lo humano no es ajeno”) de los actuales Cursos Interdisciplinares de Humanidades del IEH, los filólogos clásicos, al igual que los humanistas, estamos abiertos a todos los saberes, y concluya, desde esa óptica, que el Humanismo clásico de nuestro centro puede coexistir con ese “Humanismo digital del siglo XXI” suyo, como de hecho coexistirá con el Centro de Arte del Renacimiento (CEAR), sin que en este caso él vea ningún problema.

Es una falacia plantear este tema con una disyuntiva excluyente: o se forma parte del futuro instituto que él quiere implantar o se forma parte del pasado. Pues no. Esto no es así. El IEH tiene derecho a existir tanto porque, como acabamos de demostrar, resulta totalmente necesario desde el punto de vista científico como porque son los Grupos de Investigación universitarios los que se encargan de cofinanciar las publicaciones, que son las que a todas luces se llevan la parte del león en esas cuentas, como resulta sumamente fácil demostrar. Piense el Sr. Urquizu que el Ayuntamiento de Alcañiz y el IET han puesto mucho menos de la mitad de lo que han puesto los distintos Grupos de Investigación universitarios en los veintiún años de historia del IEH.

Debemos dejar bien claro, por otra parte, que los miembros del Consejo Científico y los representantes de los seis Grupos de Investigación universitarios que actualmente patrocinan y cofinancian las publicaciones del IEH no pretendemos hacer “ruido” con todo esto. No queremos tampoco polémica alguna. Pero, frente a la petición del señor alcalde de que no se “haga ruido” cuando trata de acabar con nosotros y con nuestro trabajo científico, exigimos que haya luz y taquígrafos en todo lo que se pretende hacer, y, por ello, agradecemos al Director y al Subdirector del IEH que se movilicen como lo están haciendo, de día y de noche, para recabar los apoyos necesarios que permitan salvar el centro.

Basta ya de que el nuevo Director del IET intente cesar al Director del IEH sin tener competencias para ello; basta ya de que el Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alcañiz intente reformular el instituto hacia la ética y la filosofía sin tener tampoco las necesarias competencias; basta ya de que el alcalde trate de integrarnos en un nuevo centro de “Humanismo digital del siglo XXI” que nada tiene que ver directamente con el Humanismo clásico ni con el latín ni con el griego; basta ya de intentar asfixiar económicamente al instituto; basta ya de quitar y poner vicesecretarios; basta ya de no convocar la reunión anual del Comité Ejecutivo que ordenan los Estatutos; basta ya de olvidar la enorme utilidad de las aparentemente inútiles Humanidades; y basta ya de poner en marcha políticas neoliberales en una ciudad que el IEH ha convertido en referente nacional e internacional de Humanismo y Tradición Clásica. Déjennos, simplemente, trabajar como científicos y convivir en paz y armonía como nos han dejado hacerlo todos los demás políticos durante los pasados veintiún años”.

Fdo. José María Maestre Maestre, Director; José Ignacio Micolau Adell, Vicedirector; Pablo Cuevas Subías, Vicesecretario; Luis Gil Fernández, Juan Gil Fernández, José Javier Iso Echegoyen, Eustaquio Sánchez Salor, José Antonio Beltrán Cebollada y Joaquín Escuder Viruete, miembros del Consejo Científico; y Antonio Dávila Pérez, María Luisa Harto Trujillo, Manuel López Muñoz, Cristóbal Macías Villalobos, Cristina Pimentel y Aurelia Vargas Valencia, representantes de los Grupos de Investigación de Cádiz, Extremadura, Almería, Málaga, Lisboa y México, respectivamente.


Imprimir   Correo electrónico

Articulos Relacionados