A esquiar, con el GPS, a Andorra (Teruel)

Preparan las maletas con la intención de pasar unos días de vacaciones en Andorra La Vella. Se suben al coche. Marcan la dirección en su GPS y, algunos muchas horas después, llegan a Andorra, pero a la de Teruel, donde preguntan por las pistas de esquí, por tabaco o por la calle de tiendas.
No se trata de unos pocos casos aislados. La situación es frecuente, tanto en invierno como en verano.
Diego Gilabert trabaja en la gasolinera Gasoleos Andorra, donde acuden a preguntar muchas de estas personas a las que el GPS les ha llevado donde no se imaginaban. Sólamente en la gasolinera son más de 20 casos al año. “Cuando les explico lo que ha pasado, se llevan las manos a la cabeza”. “Se quedan a cuadros”, cuenta Diego. El último caso de este tipo que conoce Diego ocurrió el pasado fin de semana, cuando dos jóvenes de Barcelona llegaron a la Andorra del Bajo Aragón guiados por su GPS. “Antes de que salieran los GPS, esto no pasaba ni la mitad de las veces que ahora”, recuerda.
Según Diego, el 80% de los extraviados son extranjeros. En esos casos, la barrera del idioma dificulta las explicaciones, que entodo caso son más efectivas que su GPS. Para facilitar las cosas, Diego hace tiempo que colocó en la gasolinera un mapa en el que marcó la ruta hasta Andorra país.
Lo peor, dice Diego, es que muchos de ellos han pasado muy cerca de Andorra La Vella sin saberlo y tienen volver hasta allí.
Las gasolineras no son los únicos lugares en los que paran a preguntar. También preguntan en bares y empresas. Al menos en una ocasión preguntaron a un vecino de Andorra vestidos con trajes de esquiar.
En la fotografía: el mapa que Diego muestra en la gasolinera.
