Fiestas

Los peñistas abarrotan la plaza de España de Acañiz para dar comienzo a sus fiestas

Las fiestas patronales de Alcañiz, en honor a la Virgen de Pueyos y al Santo Ángel Custodio, comenzaron este martes con un Chupinazo que abarrotó la plaza de España de peñistas y donde las reinas de las fiestas lanzaron sus buenos deseos hasta el próximo 13 de septiembre, cuando cerrarán los festejos con la tradicional y estruendosa traca nocturna.

Salvo un mínimo vallado, la plaza de España ha recobrado su esplendor como escenario principal en estos días, así lo ha permitido la retirada de la enorme grúa que impidió el año pasado la celebración de los actos principales a los pies de la emblemática casa consistorial y de la Lonja. Y es que las obras de reforma de ambos edificios del Gótico y el Renacimiento están a punto de finalizar.

De hecho, estas noches vuelven a correr por esta plaza los toros de fuego y a brindarse las actuaciones musicales de grupos como “Sabor a Rumba” y “Uña y Carne”, además de los espectáculos joteros que organizan grupos locales.

Los gigantes y los cabezudos salieron, como es habitual al mediodía del primer día de las fiestas, un hecho que genera año a año malestar entre los padres que, como establece el calendario, llevan a sus hijos al colegio, ya que hasta que no finaliza la jornada lectiva, a la una del medio día, no pueden llevarlos a la plaza para disfrutar del comienzo de los festejos. Este año, la situación ha generado todavía más malestar, al incluirse un nuevo acto para los más pequeños, poco antes del Chupinazo, cuando muchos se encontraban en clase: el reparto de mochilas y regalos.

Los actos infantiles continuaron este martes por la tarde, con hinchables y espectáculos en el parque de La Glorieta y una carrera popular y solidaria para pequeños y mayores en recuerdo de la alcañizana Beatriz Royo Molinos.

Este miércoles y el jueves son festivos locales y se dedican a los patronos. Este 9 de septiembre la imagen de la Virgen de Pueyos se llenará de flores junto a su ermita en la tradicional ofrenda que llena los merenderos de este paraje de romeros vestidos de baturros. Son habitualmente cientos de personas las que parten caminando, a primera hora del día, desde la plaza de España rumbo a la ermita, en compañía de gigantes y cabezudos, charanga y corporación municipal. Junto a la imagen de la Virgen, que se coloca al aire libre sobre una roca, se oficia una misa en su honor y, después, se pasa la mañana almorzando en grupos de familiares y amigos.

Se espera igualmente multitudinario el desfile de carrozas, en el que los peñistas combinan arte, alusiones a temas de la actualidad y crítica social.

El jueves, los agentes de la Policía Local sacarán a hombros la imagen del Santo Ángel Custodio que alza su espada al aire en señal de protección de la ciudad y recorrerán parte del casco viejo parando en un portal de la calle La Cueva, donde se dice que se apareció el Santo. Ese mediodía, el teatro albergará el acto de los “Alcañizanos ausentes”, donde asisten oriundos que residen en otras ciudades y son recibidos por el alcalde, quien les pone al día sobre el estado de la ciudad y escucha críticas y sugerencias.

Las noches prometen ser largas estos días con los espectáculos musicales en la pista roja, como el tributo al “Dúo Dinámico”, una fiesta de la década de los 90 o un tributo al Canto del Loco.

La plaza de toros albergará a diario vaquillas al amanecer, el tradicional “Fútbol vaca”, en el que los peñistas juegan al fútbol con una vaquilla poniéndoselo difícil, y la corrida de toros, el 12 de septiembre, con los diestros Damián Castaño, Álvaro García y Cristiano Torres.

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