Alcañiz. Ayer se rompió el silencio

Cerca de las ocho y media de la tarde de ayer, cuando los feligreses salían de la misa propia del Miércoles de Ceniza, junto al bar París de Alcañiz se oyó un golpe seco de tambor que sobresaltó a los grupos de personas que esperaban en la plaza de España. Fue involuntario. A un tamborilero se le fue el palillo al parche en un descuido. Dejó en evidencia que el oído de los alcañizanos lleva tiempo sin hacerse al sonido de los tambores.

Pocos minutos después, hasta un bebé dormiría plácidamente en su carro junto a cientos de tambores sonando.

Abrieron boca dos vecinos que, deseosos de matar el gusanillo, dieron los primeros toques oficiales del año en la plaza, mientras se acercaban más tamborileros, entre ellos los alumnos de la escuela de los Amigos del Tambor, que llevan unas semanas aprendiendo o perfeccionando.

Tamborileros de todas las edades, acompañantes y público se distribuyeron en corro por todo el ancho de la plaza, como si formasen un gran tambor.

Como ya se puede tocar hasta que acabe la Semana Santa, las diferentes bandas comenzarán sus ensayos estos días en espacios abiertos. La del Nazareno ensayará en el campo de fútbol, la del Silencio en la Glorieta y la del Martes Santo en el Cuartelillo. Cada una lo hará dos o tres días a la semana.

El próximo domingo, a las 11 de la mañana, los tamborileros tienen una cita en el Monumento al Tambor de la Estanca, donde habrá almuerzo popular.

 

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