Alcañiz. El vecino de Huesca murió al caer debido a la ingesta de alcohol

La muerte del vecino de Huesca, de 57 años, hallado el pasado jueves en una cuneta de Alcañiz fue accidental y se produjo al caer y golpearse en la cabeza debido a la cantidad de alcohol que había ingerido. Quedando descartada cualquier otra causa de muerte. Es información de la Policía Judicial de la Guardia Civil que cerró ayer lunes la investigación sobre este suceso.

La caída se produjo, según fuentes de la investigación, desde un talud de 9 metros. Se trata del monte en el que se apoya el puente de la variante sobre la carretera de Caspe, justo a la salida de Alcañiz, junto al camino de la antigua vía. A los pies de ese monte hay una amplia cuneta con una acequia y mucha vegetación, lo que hacía difícil ver el cuerpo. Fue localizado el jueves, sobre las 20:00 h., por un hombre que recogía espárragos, quien avisó a la policía, iniciándose entonces la investigación por parte de la Guardia Civil y con ayuda de médicos. El estado del cadáver en el momento de su localización abrió la posibilidad de que la precipitación se hubiese producido esa mañana o ese medio día.

¿Cómo llegó este vecino de Huesca hasta Alcañiz?

Dos feriantes de Huesca, instalados estos días en Alcañiz, declararon a Bajo Aragón Digital que el fallecido había llegado desde Huesca acompañando a un hombre que traía una furgoneta, por encargo de estos feriantes. Ambos habrían llegado en ese vehículo el pasado miércoles al medio día. Tras entregarles la furgoneta, indicaron los feriantes, el conductor les ayudó a montar las atracciones, mientras su acompañante (el fallecido) se fue por el pueblo. Sobre las 19:00 h. de ese mismo día, los feriantes dicen que los dos hombres se despidieron de ellos diciéndoles que sobre las 19:30 tomarían un autobús para regresar a Huesca. Después de eso, los feriantes indicaron que ya no volvieron a ver ni al que les trajo la furgoneta ni al hombre que posteriormente falleció. Aseguraron desconocer por qué el fallecido habría acompañado al que trajo la furgoneta. Sobre ambos, dijeron que ya los conocían porque vivían, como ellos, en Huesca, aunque apenas tenían relación con ellos y que no sabían a qué se dedicaban.

Los feriantes dijeron desconocer qué podría estar haciendo el fallecido en la zona donde fue hallado. Al menos hasta el pasado sábado, los feriantes dijeron que no habían vuelto a hablar con quien les trajo la furgoneta.

El lugar de los hechos

El monte desde donde presuntamente cayó el vecino de Huesca se encuentra en una zona de difícil acceso y formando un triángulo entre dos carreteras. En este lugar hay vegetación y, justo en el borde, desde donde se habría precipitado, hay un guardarraíl inclinado de una de una antigua carretera cortada en ambos extremos, de la que sólo quedan unos pocos metros y que se encuentra en muy mal estado. Estar allí resulta extremadamente peligroso, ya que no hay nada que proteja de caer a la carretera excepto el citado precario guardarraíl. A esto hay que sumar grietas en el asfalto.

Comparti

 

Image