Alcañiz. La policía cierra el mercadillo de antigüedades

La policía ordenó cerrar, el pasado sábado el mercadillo de coleccionismo, artesanía, arte y antigüedades que se instala el primer sábado de cada mes en el aparcamiento del restaurante “Los Álamos”, en la avenida de Zaragoza de Alcañiz. El restaurante permitía que los puestos se colocasen en su zona de aparcamiento.
El pasado sábado era la tercera vez que se realizaba este mercadillo. Los puestos comenzaron a montarse a las nueve de la mañana y la policía llegó sobre las diez y ordenó cerrarlo.
Antonio Perales, organizador del mercadillo, se muestra “indignado por las formas” en las que los agentes ordenaron el cierre. Según indica, “los argumentos que nos daban no tenían lógica”, “nos hicieron plegar como si fuéramos top manta”, dice.
Antonio Perales, organizador del mercadillo, se muestra “indignado por las formas” en las que los agentes ordenaron el cierre. Según indica, “los argumentos que nos daban no tenían lógica”, “nos hicieron plegar como si fuéramos top manta”, dice.
Antonio cuenta que la policía les exigió un permiso y les dijo que el recinto tenía que estar vallado y que no era lugar para poner un mercadillo porque por ese lugar transitaban vehículos. Sin embargo los siete puestos que había en ese momento se disponían a un lado del aparcamiento, recordamos, de propiedad privada y con permiso por parte del restaurante.
Extrañamente, el primer argumento que la policía dio a este diario para justificar el cierre fue que el mercadillo vendía alimentos. Sin embargo, Antonio Perales indica que no se vendía ningún tipo de comida, tan solo artesanía, coleccionismo y antigüedades.
Luego, la policía indicó que aunque no se vendiesen alimentos, el mercadillo debía tener al menos un permiso del ayuntamiento, a pesar de encontrarse en propiedad privada, al ir destinado al público.
Otras actividades de este tipo se realizan en Alcañiz, en parecidas condiciones, y no se ordenan cerrar.
