Alcañiz. Los ciudadanos aclaran las cuentas al alcalde

El Ayuntamiento de Alcañiz acogió ayer dos audiencias públicas, las dos convocadas por el alcalde la misma tarde, una a la una y otra a las ocho y media, con el mismo punto: los presupuestos municipales de 2015. A la primera acudieron sólo dos personas, además de parte de los concejales y periodistas. En la segunda se llenó el salón de plenos.
En los corros que se formaron a la salida de la segunda audiencia se hablaba de que el alcalde se había reído de los ciudadanos y les había tomado el pelo.
A la primera audiencia el alcalde llegó 25 minutos tarde.
Este acto público había sido solicitado por los grupos Ganar, Ciudadanos y PSOE para forzar al alcalde a que les presentara las cuentas que llevaban mucho tiempo pidiéndole en las comisiones y no lograban obtener.
Las cuentas fueron proyectadas en una pantalla y los concejales de la oposición se esforzaron por anotar los números en sus libretas o tomar fotografías con sus teléfonos móviles para poder tener la información. Tras insistir, después de la primera audiencia el alcalde les facilitó las cuentas en papel. “Lo hizo a regañadientes”, indicó el portavoz del PSOE.
Con los números que expuso el alcalde, desde el público, usando el sentido común, le fueron aclarando unas cuentas que, en muchas ocasiones el alcalde fue incapaz de explicar. Con los mismos números que él había presentado quedó en evidencia que había una gran deuda, cuando el alcalde había presentado al público lo contrario.
No respondió a muchas de las preguntas, evitando concretar, con rodeos, a pesar de que desde el público se le instaba a que, al menos, dijese sí o no.
El alcalde presentó como “ahorro” las inversiones que había presupuestado ejecutar y que finalmente fue incapaz de hacer porque el Ayuntamiento no tenía el dinero.
El grueso de los presupuestos destinados a inversión se forjó con un dinero que no se tenía: el cobro de la licencia de obra del futuro hospital, que finalmente no se licitó. El alcalde indicó al respecto que el problema fue que hubo un cambio de gobierno en Aragón tras las elecciones.
El concejal de Ciudadanos, en un discurso aplaudido desde el público, dijo al alcalde que mentía y respondió a algunas de las preguntas que el primer edil había dejado sin responder al público, con ejemplos coloquiales para hacer entender que se trataba de “unas cuentas ficticias, falaces, engañosas, falsas”.
Sobre la licencia del hospital, dijo Galindo, “el dinero no lo hemos perdido, no lo hemos tenido nunca” y añadió que la interventora le dejó claro al alcalde que no podía contar con ese dinero.
Tanto desde la oposición como desde el público se trató de hacer entender al alcalde que el contrato por el cual la empresa de gestión aguas había adelantado dinero al Ayuntamiento en concepto de canon, era una deuda, como así se dejó claro desde intervención. Aún así, el alcalde primero dijo que no lo era y luego que no lo tenía claro.
No sólo hubo confusión en las cuentas. El alcalde dijo en la audiencia del medio día a los concejales que no podían participar como tales, sino como ciudadanos, por lo que los concejales tuvieron que teatralizar, expresándose de manera enrevesada para no parecer concejales ante el alcalde, sino ciudadanos. Sin embargo, por la tarde el alcalde sí les permitió expresarse como concejales y negó habérselo impedido en la primera audiencia.
Durante la segunda audiencia, hubo constantes comentarios del público molesto porque el alcalde no respondía a las preguntas y manifestando la sensación de que se estaba perdiendo el tiempo.
Poco antes de finalizar, el ciudadano Ángel Losantos reprochó al alcalde que se estaba riendo de los ciudadanos.
En ninguna de las audiencias estuvieron presentes ni la concejal de Hacienda ni la interventora, un hecho que a la oposición también molestó.
