Alcañiz. Los vertidos tóxicos a su sitio

El sistema de depuración de vertidos residuales del polígono de Las Horcas de Alcañiz se estropeó el pasado año 2009. Desde su rotura y hasta la actualidad los residuos se están vertiendo al río Guadalope, algo ilegal y perjudicial para el medio ambiente. Por su ilegalidad el ayuntamiento debía pagar continuamente las sanciones impuestas por Confederación Hidrográfica del Ebro, viniéndose a pagar, según el alcalde, alrededor de 15.000 euros anuales.

La construcción de un colector, para conducir los residuos hasta la depuradora, cuesta algo más de 900.000 euros y antes de la presente legislatura, el ayuntamiento disponía de una subvención de 446.000 euros procedentes del Instituto Aragonés del Agua y de otra de algo más de 200.000 euros del plan Reindus para tal caso.

Según anunció ayer el alcalde de Alcañiz, Juan Carlos Gracia Suso, el ayuntamiento ha conseguido recientemente una ayuda de cerca de 300.000 euros procedente de la diputación provincial, pudiéndose con ella construir un colector que solucionará la totalidad del problema.

Esta subvención fue aprobada en un pleno de la diputación el pasado martes.

Del coste total de la obra, según indicó Suso, el ayuntamiento tan solo pagará el 5,5%, por lo que la subvención es casi del 100%.

La obra comenzará, según el concejal de medio ambiente, Nacho Carbó, “en pocos días” y se prevé que esté terminada en seis meses, o incluso antes.

Los trabajos consisten en conectar la salida de residuos del polígono, a través de una tubería enterrada, con la red de aguas residuales de la avenida Aragón. Desde allí, los tóxicos circularán bajo la roda de Caspe hasta la depuradora.

Esta obra permitirá que se dejen de verter residuos ilegales al río y, por lo tanto, que el ayuntamiento deje de pagar multas a la confederación.

Según el alcalde, existe ya un proyecto para realizar “en un futuro” una segunda fase de la obra para conectar directamente la salida de residuos del polígono con la depuradora. Sería una continuación de esta primera fase, para lo que sería necesario volver a conseguir presupuesto.

Según Suso, el pasado mes de enero el ayuntamiento recibió una nueva sanción de CHE de algo más de tres mil cuatrocientos euros por vertido de aguas residuales al río y por daños ocasionados al dominio público hidráulico. El alcalde, según explicó, va a notificar a CHE la inmediata ejecución de la obra del colector para intentar que se retire esta sanción.

Ayer, tras la rueda de prensa en la que se anunció lo que tanto el alcalde como el concejal de medio ambiente y el presidente de empresarios del polígono consideraron “una buena noticia”, Juan Carlos cuestionó con sarcasmo “el ecologismo” del anterior equipo de gobierno, ya que, según dijo, en la pasada legislatura salía más rentable pagar las multas a CHE que arreglar el problema para dejar de verter residuos tóxicos al río.

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