Alcañiz. Premio a un trabajo que educó a niños y adultos

Todos los alumnos, desde educación infantil hasta sexto de primaria, del colegio Emilio Díaz de Alcañiz, profesores, padres de los alumnos, la Escuela Taller de la localidad y el Consorcio Patrimonio Ibérico de Aragón, encabezado por el arqueólogo José Antonio Benavente, se implicaron durante varios cursos en un proyecto que ayer recibió el Premio Patrimonio de la Fundación Palmira Plá, dotado con 3.000 euros. El objetivo de la fundación es premiar la labor de escolares en la provincia de Teruel y su lema es “quien conoce ama y quien ama defiende”.
El proyecto “Íberos” acercó a los alumnos del Emilio Díaz a la cultura íbera de Alcañiz. Comprendía visitas a poblados íberos, la elaboración de cerámica, la adaptación de cuentos, representaciones teatrales o la recreación del poblado del Taratrato en miniatura.
La Fundación Palmira Plá, indicó ayer, en el acto de entrega del premio, que el proyecto del Emilio Díaz estaba “minuciosamente descrito”, “muy bien estructurado” e implicaba a muchas personas. Valoró además que estuviese basado en fuentes documentales y en el propio escenario, es decir, sobre poblados íberos, y también que hubiese tenido un carácter global abarcando muchas disciplinas como el arte, la plástica, la arqueología o la historia.
La hermana de la fundadora Palmira Plá, presente en el acto, destacó que por medio de trabajos como este los alumnos “culturizan a sus padres”. De hecho, según explicó la jefa de estudios del centro, Eva Vargas, tras la realización del trabajo varios alumnos pidieron a sus familias ir de visita a poblados íberos de Alcañiz.
Los del Emilio Díaz no fueron los únicos alumnos que aprendieron con este trabajo. También lo hicieron los alumnos de la Escuela Taller de Alcañiz, que realizan trabajos de arqueología en yacimientos íberos. Su director, Santiago Martinez explicó ayer que el proyecto motivó a sus alumnos a profundizar en la cultura íbera y también a formarse como docentes, ya que tuvieron que prepararse para transmitir sus conocimientos a los pequeños escolares.
La primera parte del amplio proyecto estaba dedicada a la formación del profesorado y para este fin también se implicó al Centro de Profesores y Recursos de Alcañiz y a la ceramista alcañizana Paz Benavente, quien dio unas clases de cerámica a los docentes para que enseñasen cerámica íbera a los niños.
La fundación Palmira Plá valoró también el resto de proyectos participantes en el concurso, destacando los de otros centros bajoaragoneses, como el del instituto de Híjar sobre emigración e inmigración tras la posguerra en Teruel, el del Juan Sobrarias de Alcañiz, que preparó unos cuadernos funcionales sobre arte, “la envidia de muchas guías turísticas de bolsillo”, según la sobrina de la fundadora, o el del colegio de Valderrobres sobre la tradición oral “la mano peluda”, un trabajo importante para enseñar a los niños a ser críticos con la información, según se indicó desde la fundación.
Los alumnos del Emilio Díaz llenaron el patio del colegio durante el acto de entrega de diplomas a cada una de las partes implicadas.
La directora provincial de Educación, presente ayer en el acto, destacó que es muy importante que todos estos trabajos salgan a luz porque reflejan parte del ambiente de la propia localidad donde se han elaborado.
