Desastre medioambiental junto a La Estanca

En el Entorno de la Estanca de Alcañiz, junto a la conocida como Torre Soler, se están muriendo unos 300 árboles por exceso de agua al pudrirse, por ello, sus raíces. Los árboles, pinos, cipreses y tuyas, se encuentran en una finca, de unas 18 hectáreas, propiedad de la empresa Construcción y Promoción Almudines S.L., que detectó este problema hace, aproximadamente, un año y medio.
Según el informe del perito de la empresa, al parecer el agua procede de la Ciudad del Motor debido a que los drenajes de aguas pluviales del circuito no están en las condiciones que deberían. El agua llega hasta la finca, habiendo encharcado gran parte de ella en la primavera de 2014, cuando la empresa dispone de un acta notarial que da fe de los hechos.
De hecho, el agua llegó a afectar al camino que rodea La Estanca.
Responsables de la empresa explican que cuando el agua afectó a este paseo el Ayuntamiento de Alcañiz les solicitó instalar una tubería en su finca para desviar el agua impidiendo que inundase el camino, algo que la empresa aceptó y se hizo.
Pero los empresarios no logran entender por qué el Ayuntamiento solucionó el problema del camino y, siendo conocedor de que el mismo agua estaba provocando la muerte de los árboles, no hizo nada por impedirlo. A la empresa le resulta paradójico que el Ayuntamiento esté realizando un proyecto de mejora del entorno de La Estanca mientras se dejan morir cientos de árboles y cuando el alcalde de la ciudad, Juan Carlos Gracia Suso, es el vicepresidente de MotorLand, donde al parecer radica el origen del problema, pues además de los daños de la finca, que la empresa valora en 500.000 euros, se trata de una gran pérdida medioambiental.
A pesar de haber comunicado el problema a MotorLand, los empresarios dicen que desde el circuito no se les ha respondido con ninguna solución.
Lo que la empresa pide es que se haga la correspondiente instalación en MotorLand para evitar que el problema continúe y también que se repongan los árboles dañados en las mismas condiciones en las que se encontraban, algo muy difícil, dicen los empresarios, pues se trata de árboles de más de 60 años.
