Diferencias en el PAR por la presa de Aguaviva

Muchos vecinos de Aguaviva, incluido el alcalde, Luis Bricio (PAR), están en contra de que se construya la proyectada presa en el río Bergantes, que pasa por su localidad. En cambio el senador aragonesista José María Fuster, defendió ayer su construcción.

Vecinos de Aguaviva han creado una plataforma y están recogiendo firmas (llevan más de 1.700) para que la Confederación Hidrográfica del Ebro paralice una obra que consideran tendrá un negativo impacto natural, pues se ha proyectado con una altura de 66 metros. Ayer finalizaba el plazo para presentar alegaciones al proyecto, pero la plataforma pedirá a CHE que lo alargue, puesto que el plazo comenzó antes de que el proyecto se entregase al ayuntamiento de Aguaviva.

El alcalde de Aguaviva, del PAR, considera que la presa, que describió como un gran “mamotreto” de hormigón, perjudicará a su pueblo, acumulando los detritus del río y dejando a este desértico, siendo nefasto para flora y fauna. Dijo que “el beneficio estará aguas abajo, para los nuevos regadíos, pero los de arriba sufriremos las consecuencias”.

La presa se idea con el objetivo de aportar seguridad al pantano de Calanda y evitar daños producidos por desbordamientos, pero Luis Bricio indica que “cuando se hizo el pantano de Calanda no se pensó en las avenidas del río Bergantes” y que “pagamos ahora esos errores” los habitantes de Aguaviva.

Bricio explicó que en su momento ya expuso su opinión y propuso como alternativa que se construyesen pequeñas presas en las cabeceras de los tres ríos que confluyen en el Bergantes, algo que hubiese evitado la gran presa que ahora se quiere construir.

El senador José María Fuster, del mismo partido político que el alcalde de Aguaviva (PAR), defendió ayer, a través de un comunicado de prensa, la construcción de la presa, exponiendo que “la presa está exclusivamente destinada a la seguridad y laminación de avenidas, no embalsa agua porque tiene un agujero y hasta la fecha no ha sido cuestionada figurando en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro desde el año 1996 y en todas las instancias: en el Pacto del Agua del 92 y en las comisiones del agua, por lo que “probablemente las críticas y el <frente>  tienen otros fines diferentes”.

El Senador aragonesista no  entiende las “críticas de hiperregulación del Guadalope en relación con ésta”, afirmando que “quienes lo hacen desconocen absolutamente el sistema, que está pendiente del recrecimiento de Santolea, en un territorio en el que por sus características climáticas es imprescindible la regulación hiperanual para garantizar cultivos de calidad (como el melocotón de Calanda que se recoge en octubre) y en el que el peso de la agricultura y ganadería son fundamentarles para la actividad económica y humana”.

El senador añade que desde el pantano de Calanda se detrae “una muy importante cantidad de agua necesaria para el funcionamiento de la Central Térmica de Andorra”, lo que considera “fundamental” para el “empleo en la zona minera”, creyendo que la seguridad de dicho embalse “es fundamental también desde el punto de vista industrial”.

“Este año –indica- tenemos claros ejemplos. Cuando los ríos se desbordan y las series históricas del Bergantes demuestran esta posibilidad, significan no sólo daños a instalaciones y personas en ocasiones, sino también fuertes indemnizaciones por parte del Estado por la imprevisión de las mismas”.

Fotografía: Panoramio (Carles G.).

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