El agua deshace sus hogares y no entienden que se les ignore

Desesperado, un matrimonio que sufre las consecuencias de la mala ejecución de su calle por parte del ayuntamiento en la pasada legislatura, con el gobierno de IU y PSOE, contempla la aparición de nuevas grietas en la calle. Se consuela hablando del tema con otros vecinos y enseñándoles como su vivienda va deshaciéndose cada día por la humedad. Ya no saben qué hacer porque creen haber agotado todos los recursos. Han recurrido en varias ocasiones al ayuntamiento y, como el problema se agrava sin que se ponga remedio, también han recurrido a los medios de comunicación y al Justicia de Aragón. Por su puesto, han gastado gran parte de sus ahorros en arreglos que saben que sólo son parches que contendrán el agua por poco tiempo.

El caso de este matrimonio es el mismo que el de muchos vecinos de las calles San Pedro, Pueyos y Caldereros. En el caso de esta pareja, dos personas mayores, resulta secundario pensar en que si quisieran vender su casa nadie querría comprársela, porque ahora, indican “ya no podemos vivir nosotros”. No pueden entrar a parte de su casa porque la humedad ha levantado las baldosas que, a su vez, impiden abrir una puerta. Les causa dolor ir a la planta baja, donde abundan los charcos de agua filtrada, se caen a trozos las paredes, se sueltan las baldosas o están a punto de desprenderse los interruptores de la luz.

Resulta paradógico mirar una rejilla que les colocaron cuando finalizaron la obra de la calle para que se ventilase la humedad, pues este apaño también corre riesgo de desprenderse porque parte de la pared donde se atornillaba se ha caído.

Van perdiendo su casa, a la vez que invierten dinero en parches y se preocupan por saber qué dicen los políticos en la prensa al respecto, porque creen que si ha sido tan fotografíada y grabada en vídeo por medios de comunicación, de algo debería servir.

Las últimas declaraciones del alcalde al respecto, del pasado mes de octubre, es que está previsto ejecutar parte del aval de las obras de San Pedro, cuyo importe es de 27.725,11 euros.

Pero, desde entonces las cosas siguen igual, con el aumento considerable de los desperfectos en las viviendas.

 

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