En La Estanca no se cierra el pico

La Estanca de Alcañiz está llena de aves que viajan por el mundo, recorriendo hasta 5.000 kilómetros, como las golondrinas, que atraviesan en grupo el desierto africano de oasis en oasis, donde se abastecen de insectos y agua. Otras permanecen en el paraje alcañizano durante todo el año, porque la forma de su pico les permite alimentarse de semillas cuando no hay mosquitos, como es el caso del jilguero.

El ruiseñor es de las que viaja, pero tiene un problema: no soporta permanecer al sol durante mucho tiempo. Entonces, ¿cómo puede atravesar el desierto? preguntó ayer en La Estanca el naturalista Santiago Osácar, sosteniendo a un ruiseñor en la mano, a un nutrido grupo de niños. Después de que uno de los niños respondiese que quizás el ruiseñor cruzaba el desierto bajo tierra, otra niña dio con la respuesta exacta: viaja de noche.

Niños y adultos aprendieron muchas curiosidades de las aves con las explicaciones de Osácar en la actividad que organizó la Asociación de Amigos del Río y los Espacios Naturales en sus cuartas “Jornadas de Naturaleza en La Estanca”.

Por la noche se colocaron unas “redes japonesas” en dos lugares distintos del paraje, una técnica de captura de aves para su anillamiento científico. Y es que a las aves capturadas ayer se les colocó una anilla identificativa en la pata para que cuando las encuentren en otros lugares sepan que estuvieron en La Estanca, su sexo y su edad. El anillamiento permite estudiar su comportamiento. David, un niño que lleva años estudiando a las aves y otros animales, hizo de secretario de Osácar y anotó la información de cada pájaro.

Santiago Osácar mostró las aves una a una explicando sus cualidades de manera sencilla y provocando la curiosidad de los niños. Éstos pudieron tocarlas, fotografiarse con ellas y liberarlas lanzándolas al aire.

Si el ruiseñor aprovecha la noche para viajar y por el día permanece oculto entre la vegetación, quizás no sea únicamente porque no soporta el sol. Se comenta, dijo Osácar, que esta ave se esconde porque sabe que no es atractiva, pese a que su canto es de los más apreciados por el oído humano.

De hecho, cuando Osácar mostró al público al pardo y discreto ruiseñor, la gran mayoría no sabía de qué ave se trataba, ya que con ese canto tan virtuoso, imaginaban que su aspecto debía ser también llamativo.

El mito, un pájaro muy pequeño cayó también en las redes y junto a él toda su familia. Y es que cuando uno de estos pájaros se ve en un apuro todos acuden a socorrerle.

Gorriones, golondrinas, currucas cabecinegras o un tordo fueron otras de las aves que se mostraron.

Santiago puso a muchas de ellas patas arriba y les sopló en la zona del vientre.  Si al apartarse las plumas aparece una zona abultada y desnuda, se trata de una hembra, pues esa parte del cuerpo la usan para dar calor a los huevos durante la incubación.

Tras el taller de ornitología, los participantes pudieron navegar en piraguas y patines por el embalse gratuitamente, una actividad que corrió a cargo de la empresa de Turismo Activo Káralom. 



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