La piel de los bajoaragoneses rechaza la soledad

Un grupo de investigación en psicodermatología del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud ha desarrollado  una investigación para analizar la influencia de las relaciones sociales en la salud mental y en la calidad de vida. Para ello se ha analizado la situación de 159 pacientes y 58 personas sanas en el entorno de salud de Alcañiz.

Los pacientes presentaban, de manera leve o moderada, enfermedades dermatológicas como psoriasis, acné, alopecia, eccema y neurodermitis y se ha estudiado la influencia de estas enfermedades en las patologías psicológicas de los enfermos.

El proyecto, realizado entre 2012 y 2015, continuará a partir de ahora con 300 pacientes mayores de 65 años.

Las conclusiones preliminares del proyecto son que los pacientes afectados por enfermedades dermatológicas están más aislados socialmente, que se consideran a sí mismo poco sociables y que se encuentran más solos que las personas sanas que también han participado en este estudio.

Además, se percibe que los pacientes mantienen una relación menos estrecha con su familia que las personas sanas, que hablan poco y tienen menos amigos y conocidos y que les cuesta entablar relación con personas nuevas o incluir nuevos amigos en sus círculo de amistades.

Otro de los indicadores que se ha tenido en cuenta en este estudio ha sido la risa. Cuánto tiempo se ríen al día los pacientes, ya que la ausencia de risa, según los expertos, es también un síntoma de que algo no funciona bien en el interior.

El estudio indica que estas conclusiones, obtenidas para pacientes del entorno rural, probablemente se  verán agravadas en pacientes urbanos, cuyos entornos sociales y familiares están más diluidos y lejanos y con menor calidad de vida.

Como tratamiento, desde la Psicodermatología se propone una atención holística: centrarse en lo que le preocupa al paciente, dedicarle un poco más de tiempo y ejercer una escucha activa, no quedarse sólo en una prescripción médica sino combinarla con otras medidas encaminadas a mejorar las relaciones sociales del paciente y su autoestima. Este tratamiento holístico permite mejorar la calidad de vida de los pacientes en casi el 100% de los casos, indica el estudio, añadiendo que posiblemente, se podrían disminuir los fármacos necesarios para el tratamiento a medio y largo plazo y se podría reducir el número de visitas al médico en pacientes crónicos.

El Grupo Aragonés de Investigación en psicodermatología subraya la necesidad de poner en marcha grupos multidisciplinares de trabajo en coordinación con dermatología, salud mental, enfermería y trabajo social y, en especial, con atención primaria. Una buena y completa atención en una primera visita con un buen diagnóstico puede disminuir considerablemente la necesidad de atención posterior, concluyen.

Servando Marrón es el investigador principal del proyecto y dermatólogo. Junto con él han trabajado la psicóloga Lucía Tomás y la enfermera Monserrat Sarrión.

En el proyecto ha participado el Grupo de Investigación en Bioinformación y Biología de Sistemas, el departamento de Psicología de la Universidad de Zaragoza y la Unidad de Clínica Dermatológica del Hospital de Alcañiz.

 

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