Mueren centenares de carpas en la Estanca

Alrededor de 600 carpas murieron a lo largo de la semana pasada en la Estanca de Alcañiz y continúa aumentando el número de muertes. Antes de morir presentan los mismos síntomas: manchas blancas, ojos hinchados y color oscuro.

La Socidedad Deportiva de Pesca de Alcañiz detectó que estaban muriendo carpas hace unas dos semanas. Desde enconces no han cesado de encontrar cadáveres de esta especie, que comenzaron a ser más numerosos a partir de la semana pasada.

La Sociedad avisó a Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y también a la Confederación Hidrográfica del Ebro. Agentes de Medio Ambiente tomaron muestras que llevaron a analizar el pasado lunes a la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, donde actualmente se trabaja para determinar, por cultivo, la causa de las muertes.

Aunque se está a la espera de los resultados, desde Medio Ambiente, basándose en los síntomas de los animales, ven probable que se trate del “virus primaveral de la carpa”. En el caso de ser ese el diagnóstico, no se podría aplicar ningún tipo de tratamiento. El fin del problema dependería del sistema inmunológico de los animales.

No se han encontrado cadáveres de otras especies. El “virus primaveral de la carpa”, en principio, no afectaría a otros animales que habiten en la Estanca.

Según indican desde Medio Ambiente, el problema que se está dando en la Estanca tiene antecedentes en los pantanos de Calanda y Santolea.

El presidente de la Sociedad Deportiva de Pesca, Alberto Quílez, recuerda que habían muerto carpas en similares condiciones en otras ocasiones, pero que nunca se habían dado tantos casos como ahora. Aunque el número de casos actual sí se dio en el pantano de Calanda, indica Quílez.

Por el momento, sólo mueren carpas adultas. Todas ellas pesan más de un kilo y las hay que alcanzan los doce kilos. La mayoría tienen huevos, algo normal por la época. Pueden contener entre 1.000 y 5.000 huevos, dependiendo de la edad y de su peso, explica Alberto Quílez.

Las carpas muertas, debido a la dirección del viento, se localizan en la orilla junto a la carretera nacional 232.

Los propios socios de la Sociedad Deportiva de Pesca se están encargando de sanear la zona y de depositar los cadáveres en una zanja abierta junto al edificio de la Confederación Hidrográfica del Ebro.

En este vídeo, realizado por Toñín, puede verse a una de las carpas enfermas de la Estanca:

 

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