Proyecto innovador contempla la restauración de una cantera de alabastro abandonada en Azaila

La restauración de una cantera de alabastro abandonada de Azaila forma parte del proyecto “Enfoque innovador en la gestión integral del alabastro en Aragón. Medio Ambiente, economía y cultura”. Los socios del proyecto son el Gobierno de Aragón, la Universidad de Zaragoza, el Ayuntamiento de Velilla de Ebro, Sarga y las empresas privadas Exportadora Turolense y Arastone. El proyecto busca la colaboración de todos los sectores implicados en la extracción y uso del alabastro para un óptimo aprovechamiento de este mineral y su extracción vinculada al respeto al medio ambiente.
Además, pretende establecer unos criterios de calidad en torno al alabastro para hacerlo atractivo a mercados distintos de los actuales. Desde Sarga indican que ahora este mineral se vende en los mercados orientales sin interés en la recuperación ambiental.
La cantera de Azaila contemplada para su restauración se denomina “Cantera Teresa” y tiene unos 27.000 metros cuadrados. Se trata de una cantera histórica, lo que implica que la normativa no obliga a su restauración. El trabajo ideado consiste en la división de la cantera en parcelas y en el estudio de la repercusión de estas labores en su hábitat de cara a establecer una metodología que compatibilice la extracción del alabastro con la conservación del ecosistema. Esto se recogería en un Plan Estratégico de Recuperación y Explotación de Canteras de Alabastro en Aragón.
El proyecto incluye la realización de un documental que sirva para divulgar la importancia del alabastro en Aragón y que refleje la evolución de los usos de este material desde la antigüedad.
Además de en Azaila, el proyecto está ideado para repercutir a largo plazo en las zonas de canteras de alabastro del Bajo Aragón como Albalate, donde hay un centro dedicado al alabastro y donde se contempla también como material artístico y en La Puebla de Híjar, donde existe una empresa dedicada al alabastro con medio centenar de trabajadores.
El proyecto se va a presentar al Programa europeo LIFE 2014, al que se presentan muchos otros proyectos vinculados a la protección del medio ambiente. Desde Sarga indican que si no fuese aprobado volvería a presentarse a otras convocatorias a nivel europeo.
El proyecto cuenta con un presupuesto aproximado de 2,5 millones de euros y estará en ejecución hasta finales del año 2018.
