Todo vuelve a su cauce

El caudal del río Guadalope a su paso por Alcañiz comenzó a reducir de manera muy apreciable ayer por la tarde y el Ayuntamiento puso fin al Plan de Emergencia Local que estableció el lunes, aunque los accesos a la ribera continúan cortados. Cerca de las diez de la noche, desde el pantano de Calanda se desembalsaban a este río 250 metros cúbicos por segundo, después de que la tarde del pasado martes llegase a tener su caudal máximo en esta crecida, 500 metros cúbicos por segundo.

Al pantano de Calanda entraron un máximo de 600 metros cúbicos por segundo, debido a las intensas precipitaciones que arrastró el Bergantes. La noche del martes este pantano llegó a estar a más del 101% de su capacidad. Ayer alrededor de las nueve de la noche se encontraba al 89,49%.

A partir de ayer, teniendo en cuenta que no se esperan lluvias, la previsión es que el caudal va reduciéndose hasta que alcance la normalidad en los próximos días.

Ya va apareciendo el mobiliario urbano, parte de escaleras y las pasarelas que ocultaba el agua, varias de ellas rellenas de maleza. Hasta que el caudal no sea el habitual no podrá hacerse un balance general de los daños.

Además de huertas, corrales y algunos garajes inundados en el paseo Andrade, la crecida dañó la depuradora de la localidad, que será reparada por el Instituto Aragonés del Agua cuando disminuya el caudal. Desde el Ayuntamiento se indicó que la potabilizadora no ha sufrido daños, “por lo que se mantendrá en todo momento la calidad de las aguas de abastecimiento”. El alcalde de Alcañiz, Juan Carlos Gracia Suso, indicó ayer que cuando el nivel del agua permita ver los daños que hay, se tomarán las medidas necesarias para repararlos, con previsión de solicitar ayuda a otras administraciones para ello.

Al igual que el nivel del agua, ayer bajó también la expectación de los vecinos por la crecida. Entre el domingo y el martes fueron muchos los que dieron la vuelta a los puentes contemplando y fotografiando la crecida. Ayer por la tarde eran muy pocos.

Situación de los embalses a las nueve de la noche de ayer miércoles:

Calanda, al 89,49% de su capacidad.

Santolea, al 105,73% de su capacidad.

Civán, al 92,05% de su capacidad.

La Estanca, al 51,26% de su capacidad (se había reducido el volumen del agua a la mitad por trabajos de mantenimiento de la CHE).

Cueva Foradada, al 68,76% de su capacidad.

Gallipuén, al 99,40% de su capacidad.

Pena, al 93,84% de su capacidad.

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