NOTICIA 1

La arquitecta del Ayuntamiento de Alcañiz, Sonia Celma, envió una carta al director a Bajo Aragón Digital que fue publicada el pasado martes. En ella habla de su actuación del 11 de diciembre, cuando recibió el aviso de las grietas aparecidas en el primer paseo del cerro Pui Pinos, justo donde el pasado 18 de abril comenzó el derrumbe que se llevó por delante dos viviendas entre el cerro y la carretera de “El Corcho”.
La arquitecta dice en su escrito que recibió una llamada telefónica de la Teniente de Alcalde por unas grietas que “habían inquietado a la Policía Local y requerían mi visita técnica”.
Indica que acudió a la zona y que al ver dónde era, “en una zona de jardines del Cerro en los que evidentemente se apreciaba una grieta”, consideró que “me habían llamado para algo que estaba fuera de mis competencias” e indica que envió unas fotos de aquello a Medio Ambiente, al considerarla el área responsable “del mantenimiento de zonas verdes”. La arquitecta, dice que informó a la Policía Local “que mantuvieran el perímetro de seguridad hasta que el área responsable decidiera”.
No obstante, la arquitecta dijo estar trabajando estos días “para saber cuáles han sido las causas que han generado esta catástrofe”.
Bajo Aragón Digital se puso en contacto con la técnico de Medio Ambiente el mismo día en el que la carta al director de la arquitecta fue publicada y le preguntó por tal responsabilidad. La técnico de Medio Ambiente no quiso hacer declaraciones.
En la carta al director de la arquitecta en ningún momento se niega la relación entre las grietas de diciembre y el derrumbe del 18 de abril.

Varios de los vecinos que continúan desalojados de la zona del derrumbe del cerro Pui Pinos de Alcañiz pudieron sacar este martes coches y un tractor de sus garajes.
También se permitió que los vecinos del edificio ubicado entre la carretera y la ribera entraran en sus viviendas y recogieran enseres. Los llevaron consigo a donde actualmente se alojan: el hotel Ciudad de Alcañiz o casas particulares.
Esta recogida se hizo en apenas una hora, entre las 17:30 h. y las 18:30 h. y con la vigilancia de Policía Local y Bomberos y después de que la excavadora juntase un poco los cascotes de la carretera para garantizar la seguridad.

También para permitir retirar el coche que estaba aparcado en la carretera y sobre el cual cayeron las dos casas que desaparecieron el 18 de abril, cuando se produjo el derrumbe. Se lo llevó la grúa.
Además, la máquina excavadora retiró parte del escombro que había caído a la ribera y que obstaculizaba el paso al almacén de una empresa de construcción. El responsable de esta empresa llevaba sin poder trabajar desde el 18 de abril y ayer se retiró parte de los cascotes para permitir que pudiese sacar sus vehículos y maquinaria de trabajo, una situación similar a la del agricultor que pudo recuperar su tractor.
Entre los restos de las dos casas derruidas, que ocupan el ancho de la carretera y parte de la ribera, se encuentran todavía los enseres de quienes vivían en ellas. Está previsto que en los próximos días se realice un triado del escombro con una máquina para que los vecinos puedan recuperar sus pertenencias, lo que se haría de manera privada.
Este martes, en la zona del derrumbe, entre los vecinos se vieron lágrimas, tristeza, cansancio, nervios, agradecimiento y solidaridad.
Se acercaron también varios curiosos, como una pareja integrada por un alcañizano ausente, que viajó ayer a Alcañiz para acercarse a la zona del derrumbe. El alcañizano recordó que su padre era trabajador del Ayuntamiento cuando hace, aproximadamente, 65 años se crearon los paseos del cerro Pui Pinos.
También a pie de “El Corcho”, Antonio, un anciano vecino de Alcañiz, recordó que en la zona afectada, cuando él era pequeño, había una herrería donde colocaban los cascos a los caballos y también un veterinario.
Un dron sobrevoló hace unos días la zona tomando imágenes del exterior y del interior de las viviendas afectadas. Fueron publicadas por la Agencia EFE y pueden verse en este enlace.

Tras seis días desalojados, vecinos de diez viviendas que se encuentran en la zona del derrumbe del cerro Pui Pinos de Alcañiz regresaron a ellas a dormir el pasado domingo. El sábado se les permitió acceder, pero no pasaron allí la noche porque hasta el domingo al medio día no tuvieron suministro de agua. Varios de estos vecinos se mostraron con mejor ánimo porque habían comprobado por sí mismos que sus viviendas estaban en buen estado: “hemos mirado si había grietas, pero no hay”, indicaba ayer una vecina. Al mismo tiempo, lamentaron la situación de quienes todavía están desalojados, la de los que han perdido sus viviendas, pertenencias o vehículos y la de cuyos hogares están afectados.
El Ayuntamiento asegura que estas diez viviendas no están dañadas.
Varios de los desalojados han sido trasladados del hotel Guadalope al hotel Ciudad de Alcañiz, ya que el primero tenía todas sus habitaciones reservadas para estos días. El resto permanecen en casas particulares.
Mientras tanto el Ayuntamiento está proporcionando viviendas a aquellos que las tienen afectadas.
Se trata, según indicaron desde el consistorio en un comunicado publicado en Facebook, de “pisos de alquiler con todas las prestaciones para las personas que no podrán acceder a sus domicilios en un corto espacio de tiempo”.
Este puente de San Jorge se ha continuado retirando rellenos artificiales que, según el consistorio “cubrían lo que parece ser una antigua cantera que en estos momentos está quedando al descubierto”. Se indica en el comunicado que se retiró una “cuña norte del deslizamiento evitando su desmoronamiento hacia la base de la ladera” y que se continuaría eliminando la “cuña sur resultante del deslizamiento y que todavía tiene riesgo de deslizarse con una masa importante de tierras”.

El Ayuntamiento suspendió el tradicional acto del Vencimiento del Dragón que todos los años, por San Jorge, se realiza en la plaza de España y en el que participan voluntarios, asociaciones de recreación ycaballos, debido “a los trabajos para solventar el derrumbe en el cerro Pui Pinos”, indicando que por esa plaza “pasan continuamente los camiones que extraen tierra del descabezado del cerro”. Igualmente, se suspendió la comparsa de Gigantes y Cabezudos, pero se mantuvieron los puestos de libros y flores (trasladados a la calle Alejandre), la judiada en La Glorieta y un festival de música interpretado por diferentes artistas bajoaragoneses.
Al comunicado de la suspensión en Facebook siguieron numerosos comentarios de personas molestas con esta decisión del Ayuntamiento, quienes proponían trasladar el acto a otras zonas de la ciudad, como la plaza de Toros, la plaza San Francisco o “la explanada del Castillo”.

El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, recibió el 10 de marzo de 2016 la queja de un vecino de Alcañiz por desprendimientos de rocas del cerro Pui Pinos a la Ronda de Teruel (“El Corcho”).
El motivo de la queja del vecino era “la pasividad del Ayuntamiento de Alcañiz para asumir la responsabilidad sobre los bienes de su propiedad que suponen un grave riesgo para las cosas y la integridad de las personas” y rogaba al Justicia de Aragón “que emita recomendación a la Administración Municipal para que proceda a la inmediata consolidación del talud en la forma determinada por los técnicos competentes”.
Tras recabar la pertinente información del consistorio, el 17 de junio de 2016 el Justicia de Aragón emitió una Recomendación Formal al Ayuntamiento de Alcañiz para que “se recabe informe técnico que determine si la situación denunciada en queja es, o no, de grave peligro, a los efectos, si procediera, de considerar la existencia, o no, de una situación de emergencia, y consecuente contratación de las obras, aun sin existir consignación presupuestaria hasta la fecha”.
“Y, en todo caso, en el plazo más breve posible, se de cumplimiento por ese Ayuntamiento a la obligación de tramitar y aprobar el Proyecto de Presupuesto municipal para el presente ejercicio 2016, incluyendo en el mismo partida presupuestaria para la ejecución de las obras de reparación del talud que se consideran precisas, conforme al Proyecto Técnico informado favorablemente por la Arquitecta municipal, en fecha 18 de mayo de 2015.
Agradezco de antemano su colaboración y espero que en un plazo no superior a un mes me comunique si acepta o no la Recomendación formulada, y, en este último caso, las razones en que funde su negativa”.
Según informó ayer el Justicia de Aragón a Bajo Aragón Digital, el Ayuntamiento no contestó a la Sugerencia y, a los tres meses de formularla y tras los correspondientes recordatorios, el Justicia de Aragón archivó el expediente sin respuesta del consistorio.

El pasado 12 de diciembre Bajo Aragón Digital publicó que habían aparecido unas profundas grietas en el suelo del primer paseo del cerro Pui Pinos, muy cerca de las escaleras que bajan a El Cuartelillo, indicando que parecía que existiese riesgo de derrumbe sobre las viviendas ubicadas entre el cerro y El Corcho. Este miércoles, se trabajaba con maquinaria de obra justo en esa zona que, sin lugar a dudas y como puede comprobarse con las fotografías, es donde comenzó el derrumbe que, finalmente, hizo desaparecer dos de esas viviendas el pasado martes.

El día 11 de diciembre se había colocado una cinta policial en la zona y se había personado la arquitecta municipal.

El grupo político PSOE en el Ayuntamiento de Alcañiz indicó ayer a Bajo Aragón Digital que cuando la noticia de las grietas de diciembre fue publicada por este medio de comunicación, esta agrupación pidió información por escrito sobre los hechos a la arquitecta municipal. Según los socialistas, la arquitecta les respondió que no había que crear alarma entre la población, que no existía ningún riesgo y que las grietas se debían a que un árbol había crecido horizontalmente haciendo palanca en el suelo y que al día siguiente estaba previsto cortar el árbol y retirar las partes del terreno que podrían desprenderse.
Nada más.
Según vecinos de las viviendas afectadas consultados el pasado martes, en diciembre desde el Ayuntamiento no se les informó de nada relacionado con esas grietas.
La relación entre las grietas de diciembre y el derrumbe de este martes no deja de comentarse en la calle y en las redes sociales con muestras de indignación.
Recordamos que el pasado martes Bajo Aragón Digital preguntó al alcalde, Juan Carlos Gracia Suso, por la zona de grietas de diciembre. Respondió que él no tenía conocimiento de nada de eso y, tras insistirle, dijo que se debía a un árbol.

El pasado doce de diciembre Bajo Aragón Digital publicó que habían aparecido unas grietas muy profundas en el suelo del primer paseo del cerro Pui Pinos de Alcañiz. En la noticia se decía: “da la sensación de que se vaya a derrumbar una parte del paseo, que amenaza con caer en las viviendas ubicadas entre el cerro y “El Corcho””.
El día anterior a la publicación de esa noticia se colocó en la zona de las grietas una cinta policial. También se personó la arquitecta municipal, que no quiso hacer declaraciones. Días más tarde, se derrumbó parte de esa zona donde estaban las grietas.Y así permaneció hasta ayer.

Ayer martes sucedió aquello que en diciembre daba la sensación que iba a ocurrir. De madrugada, dos viviendas de entre el cerro y “El Corcho”, las que se encuentran bajo la zona de las grietas de diciembre, quedaron reducidas a escombros y 33 vecinos fueron desalojados.
Tan solo tres horas antes del derrumbe, gracias a la intuición del vecino Antonio Lizana, que tras percatarse de unos primeros desprendimientos avisó a la Policía Local, se realizó el desalojo y no hubo daños personales.
Ayer, tras el suceso, Bajo Aragón Digital preguntó al alcalde, Juan Carlos Gracia Suso, lo siguiente:
“Hubo, hace unos meses, un derrumbe justo encima de la zona de El Cuartelillo, en la zona que parece que ha empezado a desprenderse hoy. ¿Cuáles son las actuaciones que se llevaron a cabo desde entonces?”
Esta fue la respuesta del alcalde:
“Nosotros no tenemos conocimiento de que haya habido ningún derrumbe allí”.
Bajo Aragón Digital le recordó que “fue precintado por la policía local”. A lo que el alcalde respondió: “yo, como alcalde, no tengo ningún conocimiento de que haya ocurrido eso”.
La entrevista fue grabada en vídeo. Fuera de cámara, Bajo Aragón Digital le insistió, detallándole la zona y recordándole que se personó la arquitecta municipal. Entonces, el alcalde dijo que tal circunstancia había sido debida a un árbol.
Lo del martes, según dijo el alcalde, ocurrió en “una zona que no esperábamos” y fue “un desprendimiento de tierras. A veces ocurren sin más por la meteorización del terreno. A veces, puede haber algún agente que los provoque, algún tipo de agua interior, pero eso es algo que es parte del estudio que están realizando los geólogos”.
Hace años que el cerro Pui Pinos presenta grietas por los muros en los que se asientan los paseos y también el castillo.
Ayer, en el programa "Aragón en Abierto", de Aragón Televisión, un vecino entrevistado en Alcañiz opinó que si cuando aparecieron las grietas de diciembre el Ayuntamiento hubiese tomado medidas, posiblemente no hubiera ocurrido el lamentable suceso.
También en Facebook, vecinos compartieron la noticia de Bajo Aragón Digital sobre las grietas de diciembre y la relacionaron con lo sucedido este martes. A pie de calle se relacionaban también ambos hechos.

unto a su casa de la calle Espejo, Aurora introdujo once palomas en la mangrana que alberga a la imagen de la Virgen del Carmen. Esta procesión alcañizana conocida como “Las Palometas” partió este domingo de la iglesia del Carmen, recogió a las palomas y se dirigió a la plaza de España. Allí Vicente Dobato abrió la mangrana, quedando la imagen del Carmen al descubierto y liberando a las once palometas. Todo simbolizó la resurrección de Jesús en el último día de la Semana Santa.
La imaginación se desató entre el público que observaba cómo se introducían las palomas. “¿Metemos un gato?”, bromeó un niño. “El año que viene podrían salir volando drones”, ideó un adulto.
Por cierto, un gato presenció la escena.
