Alcañiz. Actualidad medieval

Ataviados como en la edad media, pero no disfrazados, sino cuidadosamente vestidos, cuidando hasta el más mínimo detalle, entorno a cien personas pertenecientes a grupos de recreación histórica medieval de distintas ciudades de España, instalaron su campamento en la ribera de Alcañiz.
Calatravos, Vikingos, arqueros mongoles y mercenarios del norte, entre otros grupos, dieron otro aire a la ribera mientras mostraban gustosos a los visitantes los detalles de su indumentaria, sus armas, sus viviendas móviles y sus utensilios. Era fácil conversar con ellos durante el día o en sus veladas nocturnas entorno al fuego.
El sábado se les pudo ver luchar en un torneo y también tirar con arco. Los enfrentados durante el día estuvieron frente a frente también por la noche, pero con cerveza y orujo por el medio. Nada de armas. Los que cenaron más alejados de la fogata, no pasaron frío. El alcohol, ropa de lana y pieles y un brasero bajo la mesa los mantuvieron calientes. Algunos durmieron en las carpas medievales que montaron junto al antiguo lavadero, otros en el polideportivo. Alguno tuvo aque trasnochar y quedarse haciendo guardia, un trabajo duro y helador, pero que por la forma de decir “hoy me toca guardia” parecía que realizar esa tarea fuese todo un honor.
Medievales y actuales se acercaron a la tradicional hoguera de San Antón, que la asociación de agricultores y ganaderos de Alcañiz organizó en el entorno del Instituto, con la colaboración del ayuntamiento y de las amas de casa. Aquí más alcohol, pero esta vez acompañado de pastas ayudó a entrar en calor junto al fuego.
La mañana del domingo, mientras las hogueras humeaban, los medievales desfilaron hasta el castillo de los Calatravos, donde visitaron las pinturas góticas de la torre del homenaje para inspirarse y así poder mejorar los detalles de sus trajes, armas y técnicas de lucha. Absortos en las pinturas, algunos pasaron mucho tiempo en la torre, tanto que los encargados de cerrar la sala tuvieron que insistirles para que saliesen porque era tarde.  Y así es como los calatravos fueron expulsados de su castillo y volvieron al desencanto del recién estrenado 2011.

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