Alcañiz - Calanda en Tragamillas

Este ya es el tercer año en el que se celebra una concentración de tragamilleros alcañizanos para, con la excusa de las fiestas navideñas, ponerse un gorro, el traje de deporte e irse a comer unos huevos fritos a otra localidad. Eso sí, primero hay que ganárselos con una sudada.
Alrededor de una treintena de componentes del club de atletismo Tragamillas se dieron cita en la plaza de Santo Domingo, y desde allí salieron por caminos rumbo a Calanda. El organizador de la ruta, sépase el nombre -Capuchín-, buscó los vericuetos necesarios para que además del esfuerzo también hubiera intriga y emoción, provocando que casi la totalidad de deportistas se perdieran. No obstante, al final de la carrera los participantes se comieron un par de huevos (no los de Capuchín), por cabeza, acompañados de algunas viandas, patatas cerveza, vino y el cotizado pan.
Se volvió a hablar, por lo bajo, de que sería interesante hacer salidas de este tipo más a menudo y no sólo para fin de año.
Pero un año más será un tema pendiente que si no lo olvida, tendrá que tomar la junta directiva, o en su defecto volver a comentarlo dentro de un año.
A pesar de ser un equipo pedestre fueron más los que hicieron el recorrido sentados sobre una bicicleta que los que usaron el pinrel para ganarse los huevos fritos.
